New York durmió ante los Spurs: Los Knicks perdieron en la gran manzana y los de San Antonio descontaron la serie

El equipo dirigido por Mitch Johnson cortó la racha de 13 triunfos consecutivos en playoffs de los neoyorquinos.
San Antonio Spurs forward Victor Wembanyama (1) shoots over New York Knicks center Karl-Anthony Towns (32) during second half of Game 3 of the NBA Finals basketball series, Monday, June 8, 2026, in New York. (AP Photo/Ross D. Franklin) NYMY145

Los San Antonio Spurs asaltaron el Madison Square Garden de Nueva York, tras derrotar a los Knicks por 104-98 en el juego 3 de las Finales de la NBA, instancia que lideran aún los locales 2-1 en la serie.

La caldera del Garden, catedral por excelencia de la NBA, aplicó un clima hostil para los tejanos desde el salto entre dos. Los Knicks, impulsados por la energía de su público y la agresividad de su perímetro, salieron a pegar con fuerza.

Toda la ciudad de New York se paralizó por el juego de los Knicks. (Foto: Adam Gray / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)

Durante la primera mitad, los pupilos de Mike Brown fueron dinámicos con transiciones rápidas y una defensa física, Nueva York llegó a tener una ventaja de 9 puntos. Los fantasmas de las viejas glorias de los Knicks se paseaban por la duela, y la afición local ya saboreaba el liderato de la serie.

Sin embargo, los Spurs, que estaban con la soga al cuello supieron contrarrestar las intenciones de los Knicks de aumentar la ventaja en el suelo y la serie.

(Foto: AP Photo/Ross D. Franklin) NYMY150

Hoy fue el día perfecto para sus Víctor Wembanyama y Stephon Castle desplegaran todo su potencial en la ofensiva liderando las anotaciones con 32 y 23 puntos respectivamente.

Mientras que Jalen Brunson en modo "MVP" encestó también 32 puntos por Nueva York y fue secundado por O.G. Anunoby agregó 28 tantos.

El último cuarto fue un intercambio de canastas que emulaban el enfrentamiento de dos titanes. Los Knicks intentaron una última embestida heroica, llegando a ponerse a solo dos puntos a falta de un minuto para el final.

En la posesión más importante de la noche, tras una circulación de balón perfecta que detuvo el reloj, Castle clavó un triple frontal que congeló al público local.

Con este triunfo, San Antonio no solo recupera la ventaja de la localía, sino que le propina un golpe psicológico brutal a unos Knicks que jugaron a un nivel altísimo y, aun así, no les alcanzó.

El Partido 4, que se jugará nuevamente en Nueva York, se perfila como una batalla a vida o muerte para los de la Gran Manzana.