Hay fechas que quedan grabadas para siempre y ese 14 de julio de 1951 es una de ellas. En Silverstone, José Froilán González consiguió una victoria que cambió la historia de la Fórmula 1: le dio a Ferrari el primer triunfo de su vida en un Gran Premio del Mundial. Y lo hizo nada menos que superando al otro argentino Juan Manuel Fangio.
Por aquellos años, Alfa Romeo era la referencia absoluta de la categoría. Fangio y Giuseppe Farina dominaban el campeonato y parecía difícil imaginar que alguien pudiera romper ese poder. Pero apareció Froilán, el arrecifeño sorprendió desde la clasificación al quedarse con la pole, un resultado que ya empezaba a marcar que algo distinto podía pasar.

Tras las primeras vueltas, la pelea quedó reducida a dos compatriotas. Froilán adelante y Fangio persiguiéndolo durante gran parte de la competencia. Más que una batalla de velocidad, fue una prueba de inteligencia. Mientras los Alfa Romeo necesitaban dos largas detenciones para cargar combustible, el Ferrari 375 podía completar la carrera con una sola parada. Esa diferencia terminó inclinando la balanza.

Cuando cayó la bandera a cuadros, González cruzó primero y escribió una página que todavía hoy ocupa un lugar de privilegio: Ferrari lograba su primera victoria en la máxima categoría y comenzaba un recorrido que, con el paso de las décadas, la convertiría en la escudería más ganadora de la historia de la Fórmula 1.
Aunque el campeonato de 1951 terminó en manos de Fangio, aquella tarde de Silverstone quedó asociada para siempre al nombre de José Froilán González. El "Toro de la Pampa" no solo abrió el camino de Ferrari en la Fórmula 1; también protagonizó una de las páginas más importantes del deporte argentino. Setenta y cinco años después, esa victoria sigue teniendo el mismo valor: fue el día en que un piloto argentino cambió para siempre la historia de la escudería más famosa del mundo

