La temporada 2026 aún no ha comenzado oficialmente y la Fórmula 1 ya vive instalada en el debate. El nuevo reglamento técnico, uno de los más profundos de las últimas décadas, ha modificado la esencia reciente de los monoplazas y ha colocado la gestión energética en el centro de todo. Y no todos están convencidos.
Desde los test de Baréin, varias voces pesadas del paddock han expresado dudas. Max Verstappen fue tajante al comparar esta generación con “una Fórmula E con esteroides”, señalando el peso que ahora tiene la administración de la energía durante la vuelta. Fernando Alonso también mostró reservas sobre la pérdida de protagonismo del piloto en determinadas zonas, mientras que Lewis Hamilton apuntó a la complejidad del nuevo marco técnico.
En medio del ruido, Stefano Domenicali ha optado por un mensaje de serenidad, aunque sin cerrar ninguna puerta. El CEO de la F1 insiste en que no percibe alarma, pero deja claro que el espectáculo es intocable. Si las primeras carreras no ofrecen lo que se espera, la categoría se reunirá con la FIA y los equipos para introducir ajustes. El 7 de marzo, Australia será la primera prueba real para medir el impacto.
El gran cambio está en la filosofía. La unidad de potencia pasa a tener un protagonismo eléctrico inédito, con un reparto cercano al 50% entre motor térmico y energía eléctrica. Eso obliga a los pilotos a gestionar cada aceleración, cada recta y cada punto de recarga con una precisión distinta a la conocida hasta ahora. Algunos equipos, como Mercedes, parecen haber encontrado soluciones eficaces en esta fase inicial. Otros todavía buscan equilibrio.
Carlos Sainz ha pedido flexibilidad. El piloto de Williams considera que el concepto puede funcionar, pero reclama que los reguladores mantengan la mente abierta si el balance entre potencia y recuperación no se adapta bien a ciertos circuitos. La sensación general es que la categoría está en plena curva de aprendizaje.
La Fórmula 1 asegura que el ADN competitivo sigue intacto. Domenicali insiste en que el más rápido seguirá marcando la diferencia y que la evolución forma parte natural del deporte. Pero también subraya que la credibilidad pasa por saber reaccionar a tiempo.
La nueva era ya está en marcha. Y, como siempre en la F1, el cronómetro dictará sentencia.
Los 10 grandes cambios de la F1 en 2026
- Fin del DRS y llegada de la aerodinámica activa
Alerones delantero y trasero móviles con distintos modos de funcionamiento. - Motores con 50% de potencia eléctrica
Mayor protagonismo de la energía híbrida en el rendimiento total. - Combustible 100% sostenible
Uso de carburantes sintéticos con neutralidad de carbono. - Coches más pequeños y ligeros
Reducción de dimensiones y peso para mejorar la agilidad. - Desaparición del MGU-H
Simplificación de la unidad de potencia híbrida. - Entrada de Cadillac como equipo 11
La parrilla pasa a tener 22 monoplazas. - Red Bull desarrollará motores junto a Ford
Nueva etapa como fabricante propio. - Honda se asocia en exclusiva con Aston Martin
Cambio estratégico de suministrador. - Aumento del límite presupuestario
Adaptación económica al nuevo ciclo técnico. - Más días de test de pretemporada
Calendario ampliado para facilitar la adaptación a los nuevos coches.
