Sergio "Checo" Pérez revela el lado oculto de Red Bull

Foto: Knab Eibner Towcester / TT

La etapa de Sergio “Checo” Pérez en Red Bull Racing sigue siendo motivo de análisis tras su salida del equipo austríaco, una decisión que no solo generó impacto en la Fórmula 1, sino también en el propio piloto mexicano. Durante cuatro temporadas, entre 2021 y 2024, Pérez vivió una experiencia marcada por logros importantes, pero también por tensiones internas derivadas de un proyecto claramente enfocado en Max Verstappen.

En una reciente entrevista, Checo describió a Red Bull como una escudería “complicada”, especialmente por el desafío que implica ser compañero del actual campeón del mundo. El mexicano admitió que desde el inicio era consciente de que el equipo giraba en torno a Verstappen, considerado el talento central del proyecto. Aun así, aseguró que llegaba a cada Gran Premio con mentalidad ganadora y que, incluso, en el simulador lograba mejores tiempos que su compañero.

Según Pérez, el punto de quiebre se produjo con la llegada de ciertas actualizaciones técnicas al monoplaza. Estas modificaciones cambiaron el comportamiento del coche y afectaron su confianza, llevándolo a cometer errores poco habituales. Un caso emblemático fue el Gran Premio de Bakú, donde un nuevo piso lo convirtió en el piloto más rápido, pero un accidente le hizo perder esa ventaja y quedar rezagado en el desarrollo del auto durante varias carreras.

Además, Checo reveló conversaciones con Christian Horner que confirmaban la prioridad deportiva de Verstappen dentro del equipo, lo que generaba un ambiente tenso cuando el mexicano mostraba un rendimiento superior. Estas declaraciones reavivan la polémica sobre su salida y contextualizan su próxima etapa en la Fórmula 1, donde buscará revancha deportiva con Cadillac, en un proyecto que promete un rol más protagónico para el piloto mexicano.