La Fórmula 1 se prepara para uno de los mayores cambios de su historia moderna. Cuando terminó la temporada 2025 en Abu Dhabi, no solo se cerró un campeonato: también se puso punto final a una etapa técnica que llevaba más de diez años en la categoría.
Desde 2026, los autos, los motores y hasta la forma de competir serán diferentes. El objetivo es claro: más espectáculo en pista, autos más ágiles y una F1 alineada con el futuro. Estas son las claves para entender lo que viene, sin necesidad de ser experto en automovilismo.
Se terminan los “botones mágicos” para adelantar
El DRS, ese sistema que abría el alerón trasero en las rectas, dejará de existir. En su lugar, los autos tendrán aerodinámica activa, con alerones que cambian su posición según el momento de la vuelta. Esto significa más agarre en curvas y menos resistencia en rectas, pero ya no como una ayuda puntual, sino como parte del manejo normal del auto. Todos los pilotos podrán usarlo, y la diferencia la marcará cómo lo gestionen.
La electricidad pasa a ser protagonista
Los motores de la nueva F1 cambiarán su esencia. A partir de 2026, la potencia estará repartida en partes iguales entre el motor tradicional y el sistema eléctrico. Aunque el enfoque es más sostenible, los autos seguirán siendo extremadamente rápidos, superando los mil caballos de fuerza. La diferencia estará en cómo se genera esa energía.
Adiós a la gasolina tradicional
La Fórmula 1 dejará de usar combustible convencional. Los autos funcionarán con combustibles sintéticos, producidos a partir de carbono reciclado o capturado del aire. Es uno de los movimientos más fuertes de la categoría para demostrar que el automovilismo puede evolucionar sin renunciar a la velocidad.
Autos más chicos, livianos y fáciles de maniobrar
Uno de los grandes cambios estará a simple vista. Los monoplazas serán más pequeños y hasta 30 kilos más livianos que los actuales. La idea es que sean más ágiles, especialmente en circuitos urbanos, y que faciliten los adelantamientos. Para lograrlo, se eliminó una de las piezas más complejas y costosas del motor, simplificando la unidad de potencia.
Más autos en pista
La parrilla crecerá. Cadillac se suma como nuevo equipo y la Fórmula 1 volverá a tener 22 autos compitiendo al mismo tiempo. Más equipos significa más estrategias, más batallas y más historias dentro de cada carrera.
Red Bull apuesta a fabricar su propio motor
Red Bull dará un paso histórico: producirá su propia unidad de potencia junto a Ford. Es una jugada arriesgada, pero también una apuesta fuerte a largo plazo. Si el proyecto funciona, el equipo podría seguir siendo protagonista en la nueva era. Si no, el impacto puede sentirse durante varias temporadas.
Honda cambia de socio
Honda dejará su asociación con Red Bull y pasará a trabajar exclusivamente con Aston Martin. La combinación de la potencia japonesa con un equipo que invirtió fuerte en diseño e infraestructura genera expectativas de cara a 2026.
Más presupuesto, pero con límites
El tope de gastos subirá a 215 millones de dólares. No es un “vale todo”, sino un ajuste necesario por el cambio de reglamento, la inflación y tecnologías que antes no estaban contempladas. La idea sigue siendo mantener una competencia lo más equilibrada posible.
Madrid se suma al calendario
España tendrá dos Grandes Premios. A Barcelona se le agregará un circuito callejero en Madrid, pensado como un evento urbano y espectacular. La contracara será la salida de Imola, que dejará el calendario tras varias temporadas.
Más pruebas para adaptarse
Con autos completamente nuevos, los equipos necesitarán tiempo. Por eso, en 2026 habrá más días de test de pretemporada que nunca, repartidos entre Europa y Medio Oriente. Los equipos que entiendan antes el concepto tendrán una ventaja clave desde el inicio del campeonato.
La temporada 2026 no será una continuidad, sino un reinicio. Cambian las reglas, cambian los autos y cambia la manera de correr. La Fórmula 1 entra en una nueva era donde la inteligencia técnica, la gestión energética y la capacidad de adaptación serán tan determinantes como el talento al volante. La gran pregunta ya no es solo quién será campeón, sino quién entenderá primero el futuro y logrará convertirlo en ventaja en la pista.
