Yin y yang sobre ruedas: Cadillac define su identidad con un diseño ambicioso en la F1

Foto: Guerin Charles/ABACA/TT

A un mes del inicio oficial de la temporada, Cadillac dio a conocer los colores del monoplaza con el que debutará en la Fórmula 1 en 2026, un vehículo que, por el momento, continúa sin nombre. La escudería estadounidense aprovechó uno de los espacios publicitarios más valiosos del mundo, la Super Bowl, para realizar una presentación que no pasó desapercibida.

La decoración elegida destaca por su diseño asimétrico, basado en un degradado entre el negro y el blanco puro. Dependiendo del lado del monoplaza, uno de los dos colores predomina claramente sobre el otro, generando una imagen visualmente impactante y poco convencional dentro de la categoría reina del automovilismo. Según la propia marca, esta elección no es casual, ya que representa el equilibrio entre el yin y el yang: la determinación, el coraje y el rendimiento se combinan con la aspiración, el optimismo y la ambición que definen el proyecto de Cadillac en la Fórmula 1.

El monoplaza presentado luce el número de Checo Pérez, piloto mexicano del equipo, y fue escenificado en un entorno árido e inhóspito que recuerda directamente a un paisaje lunar. Este escenario refuerza el mensaje del anuncio, en el que se incluyen palabras del ex presidente John F. Kennedy, evocando el histórico momento en el que Estados Unidos anunció su compromiso con la carrera espacial y el viaje a la Luna durante los años 60.

Cabe destacar que el monoplaza de Cadillac ya había rodado previamente en pista. El equipo realizó un shakedown privado en el circuito de Silverstone y participó posteriormente en las pruebas conjuntas celebradas en Barcelona, donde la estructura americana completó un número significativo de vueltas, dejando sensaciones positivas de cara a su estreno oficial en la Fórmula 1.