Independiente Medellín se fue con vida del partido de ida de la final de la Copa Colombia, tras empatar 0-0 frente a Atlético Nacional en el Atanasio Girardot. Un resultado que, por el desarrollo del juego, deja sensaciones muy distintas en cada orilla: alivio rojo y frustración verde.
El ‘Verdolaga’ intentó asumir el protagonismo desde el arranque, empujado por su gente, pero se encontró con un rival ordenado, que apostó a cerrar espacios y aguantar el chaparrón. Las opciones claras no abundaron, pero cuando aparecieron, el protagonista fue uno solo.
Washington Aguerre fue la gran figura de la noche. El arquero del Medellín respondió en los momentos clave, ganó duelos mano a mano y transmitió seguridad cuando el ‘verde’ parecía estar más cerca del gol. Cada atajada fue un respiro para un equipo que defendió más de lo que atacó.

“Contento de poder ayudar al equipo. Fue un clásico duro para los dos. Ellos tuvieron más oportunidades en el segundo tiempo, pero si no se puede ganar, tampoco hay que perder. Creo que fue mi mejor partido desde que llegué al DIM y me deja muy feliz que haya sido justo en un clásico y en una final. La jugada de Cardona fue la más difícil, porque pude aguantar hasta el último momento frente a un jugador de mucha calidad”, expresó el arquero uruguayo.
La serie quedó completamente abierta. Medellín logró lo que fue a buscar: no perder. Nacional deberá cambiar eficacia por goles si quiere levantar la Copa. La cita es este martes 16 de diciembre desde las 19:30 horas.
