Los playoffs europeos ponen en escena cruces que combinan historia, presente y realidades bien contrastadas. Con reediciones recientes, equipos sensación y enfrentamientos entre viejos conocidos, la fase eliminatoria se presenta como un terreno fértil para partidos intensos y conclusiones que exceden el resultado final.
Uno de los focos principales estará puesto en la nueva serie entre Benfica y Real Madrid, un duelo que se reactiva tras el último triunfo del conjunto portugués, un antecedente que acortó distancias y reavivó la sensación de que, desde la intensidad, los lusos pueden incomodar al gigante español. En ese contexto, para las Águilas será clave recuperar a Richard Ríos, mientras que el partido de ida encontrará al Madrid sin Rodrygo ni Raúl Asencio. La definición será en el Santiago Bernabéu, con la ventaja de la localía para los blancos y el atractivo extra del regreso de José Mourinho, un nombre con historia en la casa.
El Atlético de Madrid de Diego Simeone tendrá enfrente al Brujas, un equipo que sostiene buena parte de su peligrosidad en futbolistas como Hans Vanaken y Antonio Nusa Forbs. En el conjunto colchonero, la principal preocupación pasa por un frente ofensivo en baja, marcado por los momentos irregulares de Julián Álvarez y Baena, la lesión de Griezmann y la falta de precisión de Sørloth en los metros finales.
Por su parte, el Inter de Cristian Chivu se cruzará con el Bodø/Glimt, una de las revelaciones de la temporada. Si bien el equipo italiano ya no muestra la solidez estructural que supo tener bajo el ciclo de Simone Inzaghi, el oficio internacional y el orden colectivo aparecen como argumentos suficientes para pensar en una serie favorable.
El París Saint-Germain, vigente campeón, protagonizará un cruce francés ante el Mónaco. Un duelo entre conocidos de la Ligue 1 que, más allá de la diferencia de jerarquía, promete competitividad apoyada en las individualidades que aún sostienen al conjunto del Principado.
