PSG empató 2-2 ante el Mónaco este miércoles en el Parque de los Príncipes por la vuelta de los playoffs de la Champions League y, gracias al 5-4 en el global, el actual campeón del certamen avanzó a los octavos de final tras una eliminatoria intensa y cambiante.
A los 4 minutos, el conjunto local avisó con un derechazo de Vitinha que se estrelló en un Denis Zakaria salvador. La respuesta no tardó y a los 10 minutos Mamadou Coulibaly desperdició una ocasión clarísima al recibir un balón botando en el punto de penalti y enviar su remate por encima del travesaño con todo a favor.
El primer golpe llegó a los 45 minutos. Akliouche recibió un buen pase de Coulibaly dentro del área y, sin pararla, definió de zurda con mucha clase para igualar la eliminatoria en ese momento, reflejando lo que se veía en el desarrollo del juego.
El partido cambió a los 58 minutos, cuando Coulibaly, amonestado tres minutos antes, fue expulsado tras arrollar a un rival en una acción no revisable y que pareció rigurosa, dejando a los rojos y blancos en inferioridad numérica.
La reacción del campeón fue inmediata y a los 60 minutos llegó el empate. Désiré Doué, con mucha personalidad, desbordó a dos rivales tras la falta que derivó en la expulsión y puso un pase al corazón del área donde apareció Marquinhos para golpear con fuerza.
El segundo tanto del local se produjo a los 66 minutos. Achraf Hakimi recibió ante un adversario hundido, su disparo botó antes de llegar a Philipp Kohn y el rechazo centrado, con Caio Henrique descolgado, permitió a Khvicha Kvaratskhelia empujar el balón y dejar la serie casi sentenciada.
A los 78 minutos, Kohn evitó un nuevo golpe al estirarse de manera brillante para detener un disparo con intención de Doué. Cuando parecía todo resuelto, a los 90 minutos Jordan Teze aprovechó una defensa estática y un cúmulo de errores para añadir dramatismo al cierre, aunque no fue suficiente para cambiar el destino de la eliminatoria.
