River volvió a quedarse con las manos vacías y se despidió de la Copa Argentina tras perder 3-1 frente a Aldosivi en el estadio Padre Ernesto Martearena, de Salta. Pero más allá del golpe que significó la eliminación, el equipo de Eduardo Coudet volvió a chocar con un problema que se repite hace tiempo: cuando arranca perdiendo, no encuentra la forma de reaccionar. Con esta derrota ya son 25 los partidos consecutivos en los que comenzó abajo en el marcador y fue incapaz de darlo vuelta. La última remontada quedó bastante atrás, en noviembre de 2024, cuando venció a Instituto.
La actuación del Millonario estuvo muy lejos de lo esperado, sobre todo en defensa. Con la misma dupla de centrales, un lateral izquierdo que sigue siendo de los pocos que mantienen un nivel aceptable y el estreno de una variante por la derecha, River volvió a mostrar las mismas desatenciones de siempre. Cada error fue un regalo para Aldosivi, que no dejó pasar ninguna oportunidad y castigó cada espacio que encontró.
El desarrollo del encuentro obligó a Coudet a meter mano antes del entretiempo, una decisión que reflejó el desconcierto que se vivía dentro de la cancha. Lucas Beltrán y Mauro Arambarri hicieron su debut con la camiseta de River e intentaron darle otro aire al equipo, aunque nunca lograron cambiar la historia de un partido que ya estaba cuesta arriba.

Del otro lado, Aldosivi celebró una clasificación histórica. El conjunto de Israel Damonte, que pelea por mantenerse en Primera y hoy ocupa los últimos puestos tanto de la tabla anual como de los promedios, jugó un partido inteligente, aprovechó cada chance que generó y dejó al descubierto todas las falencias del Millonario. Con autoridad, el Tiburón selló su pase a los octavos de final, donde ahora lo espera Independiente Rivadavia.
