El estreno de Juan Pablo Vojvoda como entrenador de Racing tuvo un comienzo ideal, debido a que su equipo goleó 4-1 a Defensa y Justicia en el Estadio Centenario Ciudad de Quilmes por la Copa Argentina y aseguró su clasificación a los octavos de final.
La ventaja llegó apenas a los 4 minutos, cuando Matko Miljevic sacó un derechazo desde fuera del área que se metió en el ángulo superior derecho tras la asistencia de Pacha Espino. Poco después respondió el Halcón con un tiro libre de Juan Gutiérrez que buscó el palo izquierdo, mientras que Marco Di Césare probó desde media distancia y su remate fue rechazado.
Con el correr de los minutos el conjunto de Florencio Varela generó otra llegada mediante un disparo desviado de David Barbona tras un contraataque iniciado por Máximo Rodríguez. Cerca de la media hora, Agustín Hausch cometió un penal dentro del área y, a los 32 minutos, Marcos Rojo amplió la diferencia con un zurdazo al ángulo superior izquierdo.
Antes del descanso también hubo tiempo para un fuera de juego de Agustín Hausch tras un pase de Lautaro Amadé y una clara ocasión de Lucas Souto, quien conectó de cabeza muy cerca del arco, pero envió la pelota por encima del travesaño luego de un córner ejecutado desde la derecha.
El complemento comenzó con otro intento del Halcón mediante un cabezazo de César Pérez tras una pelota parada. La insistencia encontró premio a los 51 minutos, cuando Leandro Fernández definió con la derecha dentro del área luego de una asistencia de Máximo Rodríguez para descontar y volver a meter a su equipo en el partido.
La respuesta de la Academia fue inmediata. A los 58 minutos, Santiago Sosa apareció de cabeza junto al palo izquierdo después de un centro de Matías Zaracho para establecer el 3-1. Minutos más tarde, Damián Fernández cometió una mano dentro del área y Adrián Martínez desperdició la chance del cuarto gol, ya que su penal fue atajado abajo sobre el palo izquierdo.
En el tramo final todavía hubo una acción anulada por fuera de juego cuando Tomás Conechny buscó a Martínez, que estaba adelantado. Cerca del cierre, a los 87 minutos, el propio Martínez concretó la goleada con una buena definición.
Las estadísticas reflejaron un desarrollo equilibrado. Defensa y Justicia terminó con el 50.9 % de la posesión contra el 49.1 % de su rival, además de completar 429 pases frente a 410 y rematar 14 veces contra 12. Sin embargo, el conjunto de Avellaneda fue más peligroso en el área rival, donde registró 26 toques contra 21 y transformó esa eficacia en el pase a los octavos.
