La bronca por el partido frente a Cruzeiro sigue, por el resultado final del empate, pero también por cómo se dio el 1-1 ante el conjunto brasileño. El pésimo arbitraje de Valenzuela, no permite de dejar atrás el uno a uno en la Bombonera con Cruzeiro, donde todos los hinchas se fueron muy enojados por el arbitraje de Valenzuela y en el VAR de Arteaga, pero como no van a estar enojados, si a Boca Juniors lo perjudicaron, lo quisieron despojar de la Copa. Imaginense si el resultado era otro, imaginense si esas equivocaciones arbitrales generaban una derrota frente a Cruzeiro. Lo que sí queda muy claro, es que lograron hacer daño porque ese duelo definía el primer puesto del grupo D y ahora Boca tiene que ganarle a la U Católica para meterse en los octavos de final, como segundo. Dato no menor, si Boca le ganaba a Cruceiro, ganándole a la Católica, o hasta empatando, quedaba primero.
Ahora el objetivo es clasificar a los octavos de final como sea y segundo, donde en octavos de final van a enfrentar a un rival mucho más difícil que sí podían terminar primeros. Ahora deben ir por el segundo lugar, donde se van a enfrentar a un equipo mucho más duro y difícil, pero para eso deben meterse en los octavos de final. Para eso, dependen de sí mismos, porque el 28 de mayo tienen que ganarle a la U Católica, pero ¿qué tiene que mejorar Boca para que no lo perjudiquen los árbitros como pasó con Cruzeiro? Los jugadores deben mejorar en dos factores principalmente y creo que ahí está la autocrítica que tienen que realizar puertas adentro, por un lado sí o sí, el de ser más contundentes con la cantidad de chances que generan. El equipo viene teniendo muchas situaciones clarísimas en los encuentros, pero sin concretar.

Por ejemplo, con Cruzeiro, Huracán de Parque de los Patricios, entre otros duelos, por eso Boca necesita ser más contundente en el arco rival y en el propio, mucho más sólido defensivamente porque le han convertido goles con pocas llegadas. Acá recuerdo el partido con, Barcelona que llegó dos veces y convirtió un gol; Huracán, tres veces, tres goles o Cruzeiro, tres veces e hizo un gol. Por todo esto, el equipo tiene que volver a tener una defensa dura con un arquero que dé más garantías para mantener su arco en cero. En el caso de los que juegan en esas posiciones, necesariamente tienen que ser mucho más confiables para lograr mantener el arco en cero y no correr riesgos de caer en un partido tan determinante como el que van a tener el 28 con la Católica. Si consiguen solidez en el arco propio y la contundencia en el de enfrente, no tengo dudas que van a estar más cerca de lograr el objetivo de clasificarse, que los saquen de la Copa (como muchos quieren ver). Con esto, no hay arbitraje malintencionado que pueda cambiar el curso de un partido, porque ahí no le das pie para que puedan perjudicar al equipo.
Si lo hubiesen hecho en las anteriores instancias, el presente apremiante sería otro. Aunque el tanto que le anularon a Merentiel, estuvo mal anulado ante Cruzeiro, el equipo careció de la concreción en el arco de Otavio y fueron endebles en el de Brey. Eso tienen que cambiar urgente para volver al triunfo como moneda corriente, aunque ya sabemos que cuando se enfrentan a los conjuntos brasileños, donde sistemáticamente perjudican a Boca, se hace todo más cuesta arriba. Hay que tener mucho cuidado y ser inteligentes para no permitir que los saquen de la competencia internacional más importante del continente. Atrás queda lo que ya sucedió y eso no va a cambiar. Por ese motivo, deben solo pensar en lo que viene. Es una realidad que la CONMEBOL tiene que rever los arbitrajes, en los cruces entre argentinos y brasileños, pero también Boca debe tener mucha autocrítica para no seguir cometiendo los mismos errores.

Ahora se tienen que mentalizar en la U Católica, el 28 de mayo, en la Bombonera. El enojo de los hinchas, como el de los jugadores va a continuar, pero eso no tiene que desviar la atención de todo el grupo, que tiene el deseo de llegar a los octavos de final. Tienen que volver a confiar en ellos mismos, deben ser muy inteligentes en sus decisiones y no desesperarse porque hay noventa minutos para lograr la victoria. Para eso, Boca tiene que volver a lo que fue en gran parte de este semestre, al buen funcionamiento de equipo, al buen juego donde sí, que estaba siendo confiable, con mucha vocación ofensiva y defensivamente sin grietas. Esas muy buenas actuaciones que tuvo, deben repetirlas el jueves 28. Todo esto Boca Juniors lo tiene tener muy presente. Creo que pueden volver a tener esa memoria futbolística para preparar bien el partido que van a jugar el 28. Quedan varios días para cambiarle la cara al equipo y después pensar en lo que viene. Es clave este duelo, porque va a determinar el semestre que viene, ya que si vos clasifícás a los octavos de final, aunque sea segundo y juegue ante un equipo más difícil, podés construir un plantel diferente con los refuerzos que pueden arribar y con los que se pueden ir. Por eso, acá lo más importante es seguir en la Libertadores, para afrontar lo que viene de otra manera con la llegada de jugadores de mayor calidad. Nadie se imagina, en Boca Juniors, afuera de la Copa. Por ese motivo, no pueden fallar y deben lograr el objetivo más importante de estos meses que vienen teniendo con las diferentes competencias. A prepararse muchachos y a darles una alegría a los hinchas, que siempre están. En ustedes confían y sé que no los van a defraudar.
