Central buscó hasta el final, pero la noche se quedó sin festejo

Igualó 0-0 con Independiente del Valle en un debut intenso, marcado por el regreso de Di María y una segunda mitad donde mereció más.
Ni con la magia de Ángel Di María Rosario Central pudo quedarse con la victoria. Foto. Cuenta X @RosarioCentral

Rosario Central arrancó su camino en la fase de grupos con un 0-0 ante Independiente del Valle que, aunque sin goles, tuvo ritmo y varias situaciones. Fue un partido movido, de ida y vuelta en el primer tiempo, en el que a los ecuatorianos les faltó puntería, lo que terminó dándole aire al equipo de Almirón. La noche también tuvo un condimento especial: el regreso de Ángel Di María al torneo continental después de 20 años.

El comienzo fue todo de Independiente del Valle. Durante los primeros veinte minutos, Central no hizo pie y Jeremías Ledesma tuvo que aparecer para sostener el cero. Pero, con el correr del partido, el equipo rosarino se fue acomodando y logró emparejar el trámite, dejando una mejor imagen antes del descanso. Más allá de que faltaron los goles, el encuentro era entretenido: la visita manejaba mejor la pelota, presionaba alto y salía rápido, mientras que el local, con menos posesión, apostaba por ser directo. Di María se movía con libertad, aunque bien controlado y sin demasiado espacio para hacerse dueño del juego.

En el segundo tiempo, Central cambió la cara. Se adueñó del partido y fue con decisión en busca de la victoria, generando varias ocasiones claras. Allí apareció la figura de Aldair Quintana, clave para sostener el empate. El desarrollo también se inclinó un poco más con la expulsión de Junior Sornoza a los 60 minutos, tras un manotazo a Ignacio Ovando.

Más allá de las oportunidades desperdiciadas —entre ellas, algunas definiciones flojas de Véliz y un gol anulado—, la gente se fue con la sensación de que hay material y de que el equipo puede dar más en un torneo que recién empieza.