Con el corazón en la mano

Sporting Cristal venció por penales a 2 de Mayo y avanzó a la Fase 3 de la Copa Libertadores.
Foto: Ig Sporting Cristal

Se sabía que eran favoritos. Que por plantel, historia y juego, debían pasar la ronda. Tenían el acompañamiento de su gente y el antecedente de haber superado esta misma fase hace tres años frente a un conjunto paraguayo. Lo que quizás no se esperaba es que se le complique tanto y que termine definiendo la llave ante un discreto pero aguerrido 2 de Mayo por penales. Sporting Cristal intentó por todos los medios durante los 90’ pero no estuvo fino en último toque, la pelota fue muy caprichosa y el arquero Martínez le hizo honor a su nombre y se convirtió en el ángel de su equipo.

Toda esa combinación de factores trajeron como consecuencia que el encuentro termine empatado sin goles. Un cierre de partido que por el trámite, mostraba amargura en los celestes y alivio en los paraguayos, que si bien tuvieron dos o tres aproximaciones -la más clara un remate de tiro libre al travesaño- nunca tuvieron la primera chance de ganarlo. Al contrario, los sufrieron en casi toda la extensión del mismo. Quizás, en Santiago González, tuvieron al rival más peligroso. El argentino no tuvo una noche atinada y terminó errando hasta en cinco ocasiones, acciones que pudieron evitar el alargue.

El sufrimiento de no resolverlo fue extenso para los dirigidos por Autuori, incluso en la tanda de penales, tuvieron que ver como los guaraníes se ponían adelante luego de que Benavente errara su disparo. Apareció entonces la grandeza de un joven de la cantera; Diego Enrique atajó el cuarto penal de la definición y logró que los rimenses extiendan el epílogo de la serie hasta la muerte súbita.

Ya en ella, Coronel, defensor de la visita mandó su disparo por encima del arco y Cristiano Da Silva, tuvo en sus pies la responsabilidad de sellar la clasificación. Cumpliendo una de esas normas no escritas del fútbol, aquella que reza que este deporte siempre da revanchas, el brasileño, con sangre fría en el momento más caliente, picó su disparo al medio y desató la algarabía en un Miguel Grau que se tiñó de celeste. Atrás quedó el autogol que por desgracia hizo en la ida. La molestia y cuestionamiento del hincha bajopontino de hace una semana, hoy se convirtió en una ovación cerrada y gratitud hacia él.

El conjunto cervecero enfrentará a Carabobo por la fase 3 y tiene la opción de repetir algo que logró en el 2023. Llegar de fase 2 hasta la ronda de grupos. Veremos si lo consigue.