El "Capo" va por el premio mayor: ¿Qué le espera a O'Higgins en la Fase 3?

O'Higgins recibe este miércoles a Tolima en su fortaleza de Rancagua con la obligación de marcar diferencias en el duelo de ida. El conjunto chileno apunta a sacar una ventaja que le permita viajar con mayor tranquilidad a Colombia, donde el cuadro cafetero no ha logrado hacerse fuerte en casa pese al empuje de su hinchada.
(Photo by Márcio José/AGIF/Sipa USA)

Señores, ya bajaron un poco las revoluciones después de la noche mágica que vivimos en Brasil. La hazaña de San Omar Carabalí ya está en los libros, pero en el fútbol no hay mucho tiempo para abrazos. Ahora, O'Higgins tiene a la vista el premio mayor, meterse de lleno a la fase de grupos de la Copa Libertadores. Pero para eso, hay que superar el último escollo, y se llama Deportes Tolima.

Hablemos de lo que se nos viene, porque esta llave tiene tintes muy distintos a la de los brasileños.

Las dos caras de la moneda en la clasificación

Si analizamos cómo llegaron ambos a esta Fase 3, hay cosas que saltan a la vista. El "Capo de Provincia" hizo la tarea lógica: se hizo fuerte en Rancagua ganando su partido de local, y de visita, en Brasil, apretando los dientes, sacó el pasaje en una dramática tanda de penales.

Lo de Tolima, en cambio, es para mirarlo con lupa. Los colombianos ganaron su partido de ida como visitantes, pero de local pisaron en falso. Pasaron unas zozobras tremendas frente a su gente y, seamos sinceros, si no fuera por la pésima puntería de los delanteros venezolanos en esa llave, hoy estaríamos hablando de otro rival. Ese pánico escénico de Tolima jugando en casa es un detalle que no se nos puede escapar.

Todo al rojo: La apuesta extrema de O'Higgins

Aquí hay que ser muy crudos con el análisis del momento. O'Higgins está apostando todas sus fichas a la Copa Libertadores. Pusieron toda la artillería apuntando al continente y descuidaron el patio trasero, al punto de perder sus últimos tres partidos en el torneo local. Es un "todo o nada" peligrosísimo.

Por la otra vereda, los colombianos viene con un ritmo mucho más equilibrado. En el torneo local no desentonan y traen un registro de dos victorias y apenas una derrota en sus últimos tres compromisos. Llegan con las piernas y la cabeza un poco más aliviadas de la presión local.

La obligación es ganar o ganar en El Teniente

Sabiendo todo esto, el plan de vuelo para O'Higgins está clarísimo. El partido de ida en Rancagua no es para especular ni para salir a medir al rival; es para salir a pasarles por encima. El equipo celeste tiene la obligación absoluta de ganar y sacar ventaja en casa.

Ir a definir la serie a Colombia con la necesidad de salir a buscar un resultado es derechamente un suicidio táctico por el clima y el despliegue físico de los cafetaleros. El "Capo" necesita meter el primer combo en El Teniente para viajar con un colchón que le permita manejar la desesperación de un Tolima que ya demostró que de local le tiritan las piernas.

Señores, la mesa está servida para una verdadera batalla de ajedrez y físico. ¿Creen que a O'Higgins le alcance la bencina para sacar esa ventaja vital en casa y asegurar su entrada a la gloria continental? ¿Se hará fuerte de visita el Tolima?

Comparte esta columna con tu amigo celeste y que comience el debate junto a Betsson.sport.