Universitario cerró su participación internacional con un empate 0-0 frente a Deportes Tolima por la sexta fecha del Grupo B de la Copa Libertadores. El conjunto de Héctor Cúper necesitaba un resultado favorable y además esperaba una ayuda externa; sin embargo, la victoria de Nacional ante Coquimbo Unido terminó dejándolo fuera del certamen continental, mientras que el cuadro colombiano se metió en los octavos de final junto al club chileno.
El equipo local arrancó el encuentro con una postura ofensiva y tratando de adelantarse rápidamente en el marcador para manejar el desarrollo con mayor tranquilidad. Pese a algunas dificultades para encontrar claridad en los últimos metros, generó la situación más peligrosa de la primera parte con un remate de Concha que fue contenido por Volpi.
Con el paso de los minutos, el Pijao comenzó a acomodarse mejor dentro del campo y logró crecer desde la posesión de la pelota. Esa circulación le permitió controlar el ritmo del partido y también evitar sufrir demasiado en defensa frente a los intentos del cuadro peruano.
El elenco crema tuvo algunos tramos en los que consiguió instalarse en terreno rival, aunque sin encontrar profundidad ni precisión en los metros finales. La falta de peso ofensivo volvió a ser un problema recurrente y el primer tiempo terminó igualado sin goles en el Estadio Monumental.
En el complemento, el plantel de Cúper, dirigido por la obligación del resultado, mantuvo la intención de ir al frente y buscó generar situaciones para romper el cero. Sin embargo, volvió a encontrarse con una defensa colombiana bien parada, que respondió rechazando cada intento de ataque.
A medida que avanzaban los minutos, el nerviosismo empezó a crecer en las tribunas y el equipo anfitrión apeló cada vez más a los centros al área como principal recurso ofensivo. Aun así, el visitante logró sostener el orden y evitar complicaciones mayores cerca de su arquero.
La oportunidad más clara del tramo final volvió a pasar por los pies de Concha, quien sacó un remate peligroso que terminó siendo despejado por la defensa rival cuando parecía tener destino de gol. Esa acción terminó simbolizando la falta de eficacia que acompañó al equipo durante toda la noche en Lima.
