Universitario venció 4-2 a Nacional este miércoles en el Estadio Monumental por la tercera jornada de la Copa Libertadores, en un partido cambiante que dejó el Grupo B completamente igualado, ya que los cuatro equipos quedaron con 4 puntos.
El arranque fue con mucha intensidad, debido a que el conjunto local mostró una presión alta, disputando cada pelota ante un rival que se mostró incómodo. A los 10 minutos, el equipo crema elaboró una acción profunda iniciada por Jairo Concha, marcando la intención ofensiva desde temprano.
Sin embargo, a los 11 minutos llegó una jugada clave, con una posible mano dentro del área que fue revisada por el VAR. Tras la revisión, el árbitro sancionó penal para la visita y, a los 14 minutos, Maximiliano Gómez convirtió desde los doce pasos para abrir el marcador.
Con la desventaja, el local intentó adelantarse, pero mostró poco peso ofensivo, dependiendo de Alex Valera como única referencia. A los 33 minutos, pese a estar volcado en ataque, el rival apostó por la contra y casi amplía con una acción de Maxi Gómez que obligó a lucirse al arquero Miguel Vargas.
El partido cambió a los 34 minutos con la expulsión de Lucas Guzmán por doble amarilla, dejando a la visita con diez hombres. El equipo crema aprovechó ese contexto y, a los 40 minutos, llegó al empate gracias a Caín Fara, quien capitalizó una mala salida de Luis Mejía.

En el complemento, a los 47 minutos, el local dio vuelta el resultado con un gol de Alex Valera tras una buena definición. Luego de eso, continuó insistiendo por las bandas con centros, mientras el rival se replegaba para sostener el resultado.
A los 69 minutos, Lisandro Alzugaray estuvo cerca de ampliar con un remate que dio en el palo. Sin embargo, a los 71 minutos llegó el empate con Maximiliano Silvera, complicando nuevamente el trámite en el Monumental.
El cierre volvió a inclinarse a favor de la ‘U’. A los 82 minutos, Lisandro Alzugaray aprovechó un rebote de Mejía para marcar el tercero. Finalmente, a los 90+1 minutos, José Carabalí selló el resultado con un buen remate, cerrando un partido lleno de emociones.
