El ‘Papá’ vuelve a los cuartos y el sueño crece: Torque y Brasil en el camino

(Foto: Pablo PORCIUNCULA / AFP)

Cienciano cosechó en Río de Janeiro lo que sembró en tierra cusqueña. El 6-2 global ante Botafogo no deja margen para la discusión y confirmó una serie aplastante, con dominio de principio a fin por el equipo peruano, que vuelve a celebrar una clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana después de 23 años.

La última vez había sido en 2003, cuando el ‘Papá’ avanzó hasta esa instancia y protagonizó una de las campañas más importantes de su historia. Ahora, 23 años después, vuelve a meterse entre los ocho mejores de la Sudamericana tras dejar en el camino a Botafogo, campeón de la Libertadores 2024, y repetir lo que ya había conseguido ante Lanús, vigente monarca de la Sudamericana 2025.

(fotpc Thiago Ribeiro/AGIF/Sipa USA)

La goleada por 6-1 en Cusco encaminó una clasificación que Cienciano terminó de sellar en el estadio Nilton Santos. Horacio Melgarejo apostó desde el arranque por Carlos Garcés, para aprovechar su oficio y experiencia ante la defensa del ‘Fogao’, y por Santi Arias, que se encargó de morder y recuperar todo lo que pasaba por el mediocampo.

Los nervios aparecieron en los primeros minutos y de ahí nació el único gol del partido: Danilo Pereira recibió un pase de Montoro con el bloque defensivo adelantado y Espinoza mal parado. El brasileño aprovechó el espacio, dejó en el camino al arquero y marcó sin oposición a los 8 minutos. Los cerca de 20 mil hinchas de Botafogo vieron entonces una luz de esperanza. Pero la reacción de Cienciano fue inmediata: a los 23’, Kevin Becerra, el mejor del equipo peruano en la noche de Río de Janeiro, salvó sobre la línea una pelota increíble y apagó la euforia inicial.

Horacio Melgarejo (Foto: Thiago Ribeiro/AGIF/Sipa USA)

A partir de ahí, el ‘Rojo Imperial’ se acomodó mejor, controló los tiempos y jugó con el marcador global a favor. La serie, pese al susto inicial, nunca volvió a estar realmente en riesgo.

El pitazo final no trajo calma al Nilton Santos. Apenas terminó el partido, se desató una bronca entre jugadores de ambos equipos, con empujones y reclamos. En medio de la tensión, varios futbolistas de Botafogo fueron a buscar a Horacio Melgarejo, aparentemente para desquitarse por los cruces que se habían producido durante el partido. En conferencia de prensa, el técnico de Cienciano prefirió no entrar en detalles para evitar una posible sanción: “No te voy a contestar porque está todo grabado y no quiero problemas”.

Problemas entre Cienciano y Botafogo al acabar el partido. (Foto: Jorge Rodrigues/AGIF/Sipa USA)

El siguiente obstáculo será Montevideo City Torque, pero en Cusco ya se permiten soñar. Si Cienciano supera los cuartos, el camino podría volver a llevarlo a Brasil, donde Atlético Mineiro o Santos, el equipo de Neymar, esperan en la otra llave. Hace 23 años, el ‘Papá’ llegó hasta una final continental. Hoy, después de volver a los cuartos, la historia vuelve a abrirle una puerta. Y en Cusco, la ilusión ya empieza a mirar por ella.