Alianza Atlético volvió a la Copa Sudamericana después de 17 años y lo hizo con un empate 1-1 ante Tigre en El Callao, un resultado que deja mejores sensaciones por lo hecho en el segundo tiempo que por el arranque del partido.
El equipo de Sullana tuvo un inicio complicado. Tigre entró mejor, más ordenado, y encontró rápido la ventaja. A los 10 minutos, Ignacio Russo aprovechó un rebote en el área y puso el 1-0 en una jugada que necesitó revisión del VAR antes de ser confirmada. Ese gol marcó el ritmo de la primera parte, con el conjunto argentino más cómodo y el local intentando, pero sin profundidad.
A Alianza Atlético le costó acomodarse, sobre todo en la mitad de la cancha. Recién sobre el final del primer tiempo empezó a acercarse, aunque sin generar situaciones realmente claras como para cambiar la historia antes del descanso.
Pero en el complemento la actitud fue otra. El equipo del argentino Federico Urciuoli salió con más decisión, adelantó líneas y empezó a empujar a Tigre contra su campo. Ahí apareció con más protagonismo Ariel Muñoz, clave para darle fútbol y desequilibrio al ataque.
El empate llegó a los 27 minutos, cuando Valentín Robaldo le dio de volea tras una buena asistencia de Muñoz y puso el 1-1 con un golazo. A partir de ahí, el partido se jugó casi siempre cerca del arco de Tigre. Alianza Atlético tuvo un par de chances claras para ganarlo, pero le faltó precisión en el último toque.
Tigre terminó sufriendo más de la cuenta; incluso quedó con diez jugadores por la expulsión de Joaquín Laso en el cierre y se llevó un punto que le sirve poco por cómo se dio el segundo tiempo.
Para el equipo peruano queda la sensación de que pudo haber sido más, pero también que hay argumentos para competir en el grupo. En la próxima fecha visitará a América de Cali el miércoles 15 de abril a las 21:00, mientras que Tigre será local ante Macará el jueves 16, obligado a mejorar su imagen.
