Racing fue más, pero no le alcanzó: empató con Caracas y sigue sin levantar. La Academia arrastra un presente flojo, tanto en el juego como en los resultados, y el panorama en la Copa Sudamericana empieza a complicarse en serio. El segundo puesto se aleja y, en Avellaneda, la preocupación crece partido a partido.
El arranque mostró a un Racing dominante ante un rival muy limitado, aunque todo quedó atravesado por una jugada clave: el penal que desperdició Gabriel Rojas. El lateral zurdo definió anunciado, sin fuerza y sin cruzarla. Benítez lo leyó fácil y se quedó con el remate sin problemas. Increíble.
Caracas es un equipo débil, pero Racing se le pareció demasiado. Entre errores individuales y falta de ritmo colectivo, terminó jugando a su misma altura. Da la sensación de que, si acelera un poco, podría lastimar en cualquier momento, más por falencias del rival que por virtudes propias. Aun así, hubo momentos difíciles de explicar, como una desinteligencia de Cambeses que casi termina en gol en contra tras el penal errado.
El empate 1-1 terminó siendo un castigo para un equipo que tuvo las mejores situaciones, pero que volvió a evidenciar sus problemas de definición y funcionamiento. La igualdad lo deja tercero en el Grupo E con 4 puntos, por detrás de Botafogo y del propio Caracas, y fuera de la zona de clasificación .
Cuando parecía que se iba todo al descanso en cero, apareció Tomás Pérez, un pibe del club, para poner justicia. Otra buena llegada por los costados, centro preciso de Baltasar Rodríguez y el ex Los Andes, con pasado en Serbia, conectó de cabeza para el 1-0 antes del entretiempo.
Pero lo que viene pasando se repitió: Racing volvió a entrar dormido y lo pagó caro. Apenas comenzado el segundo tiempo, Caracas lo empató con una jugada por adentro que dejó expuesto a Cambeses, que achicó tarde ante una definición de gran nivel. A partir de ahí, el equipo de Costas intentó reaccionar, pero le faltaron ideas y claridad. Se topó con una defensa firme y nunca logró generar peligro real.
Los cambios, Rodríguez, Vergara, Fernández y Pizarro, no modificaron nada. Ni el juego, ni la actitud, ni el resultado. Otra vez quedó al descubierto la falta de soluciones que expone un plantel que no termina de responder.
El empate deja a Racing en una posición incómoda: tercero en su grupo, por detrás de Caracas y a tres puntos de Botafogo, que viene de ganar. Un presente que preocupa y que, por ahora, no muestra señales de mejora.
