La molestia de Cristiano Ronaldo se robó todas las miradas durante el partido entre Al Nassr y Al Ettifaq, por la Liga Profesional Saudí, pese a que su equipo terminó ganando 3-2 tras remontar una desventaja de dos goles. El delantero portugués no ocultó su fastidio al ser reemplazado apenas finalizado el primer tiempo, cuando su equipo todavía caía en el marcador.
La decisión sorprendió por el peso específico que tiene el atacante dentro del plantel de Riad. Ronaldo había arrancado como titular, pero tras una primera mitad complicada para el equipo, el cuerpo técnico optó por dejarlo en el banco de cara al complemento.
Camino al vestuario, el delantero dejó en claro su malestar por la situación del partido, en medio de un encuentro que Al Nassr ya afrontaba en desventaja numérica desde los primeros minutos de juego.
Esa inferioridad se originó al minuto 12, cuando el arquero Bento fue expulsado tras una falta cometida fuera del área. La roja directa obligó al conjunto saudí a jugar con diez hombres durante casi toda la primera etapa, complicando el desarrollo del equipo.
Con la ventaja numérica, Al Ettifaq no tardó en sacar provecho: Ondrej Duda abrió el marcador y, poco después, Álvaro Medrán amplió la diferencia, dejando al equipo de Riad contra las cuerdas antes del descanso, instancia en la que se produjo la salida del portugués.
El cambio respondería a un ajuste táctico para reforzar otras zonas del campo ante la superioridad del rival, aunque también podría estar vinculado al cuidado físico del delantero, quien retomó la actividad hace poco tras el Mundial 2026 y, a sus 41 años, requiere un manejo cuidadoso de sus cargas en una temporada extensa.
La reacción del luso refleja la exigencia que mantiene incluso en esta etapa de su carrera, en la que persigue metas individuales, como alcanzar los 1.000 goles en su trayectoria, sin resignar la ambición de devolver al equipo de Ange Postecoglou a la primera línea competitiva.
Pese al enojo del delantero, el equipo encontró la reacción en el complemento: Sadio Mané descontó al minuto 53 tras una asistencia de Nawaf, en una jugada primero anulada por offside y luego confirmada por el VAR.
La igualdad llegó al minuto 76 con un cabezazo de Abdulelah Al-Amri tras un córner del propio Mané, quien completó la hazaña al minuto 90 con el tercer gol, también validado tras revisión arbitral, sellando la remontada por 3-2.
No obstante, la imagen de Ronaldo mostrando su fastidio se mantuvo como uno de los temas centrales tras el partido, opacando parcialmente el desenlace positivo que había conseguido su equipo en la cancha.
