Señores, pongamos la pelota al piso. Chile le clavó cuatro a una selección que va al Mundial y eso, en cualquier parte del mundo, es noticia. Pero ojo, que el 4-2 sobre Cabo Verde en esta FIFA Series tiene más capas que una cebolla y hay que desmenuzarlas con la cabeza fría, como amigos tomando un café.
Aquí desmenuzamos lo que vimos anoche en Nueva Zelanda
Lo que nos sacó una sonrisa: El "Factor Osorio" y el poder de fuego
Cuando Chile se decidió a atacar, dio miedo. Clavarle cuatro goles a un equipo mundialista no es poca cosa, aunque hay que ser honestos: el arquero de Cabo Verde, Vozinha, parecía que lo habían sacado de una liga amateur un domingo a las 10 de la mañana.
- El blooper del año: El gol de Maxi Guerrero fue un regalo. El portero rival salió a cazar moscas lejísimos de su área sin ninguna necesidad, dejando el arco a merced para un blooper de aquellos que saldrán en todos los resúmenes de fin de año.
- Darío Osorio es de otro planeta: Entró y se notó de inmediato que respira aire de élite europea. Juega a otra velocidad, con otra mentalidad. Hoy por hoy, la Roja es Osorio y diez más. Sumamos también a estas palabras la gran actuación de Felipe Loyola, que con 25 años demuestra una madurez de alguien de 30 años.
- El "Efecto Córdova": Guste o no, Nicolás Córdova lleva 4 victorias al hilo (Perú x2, Rusia y ahora Cabo Verde). El tipo tiene un plan, los resultados lo respaldan y, aunque nos duela el estilo a veces, los números no mienten.
Lo que nos hizo agarrarnos la cabeza: Defensa de cristal y pases "para el lado"
No todo fue fiesta. Si queremos volver a ser respetados, hay cosas que no pueden pasar.
- El terror de Kuscevic: Lo de Benjamín anoche fue preocupante. Salió dormido, con errores groseros en la salida que nos costaron el primer gol africano. Si no fuera por Iván Román (de no muy buen partido), que entró a rescatarlo y demostró una madurez impropia de su edad, la historia pudo ser distinta. A la defensa le falta mucho aún para volver a la élite de CONMEBOL.
- Fiesta de Bostezos: En el primer tiempo vimos un mediocampo que parecía estático. Mucho pase horizontal y para atrás, mucha posesión sin sentido y ausencia de pase filtrado o conducción hacia adelante. Chile se veía lento, predecible, impreciso, como si tuvieran prohibido mirar el arco rival. ¡Cómo eché de menos a Jorge Valdivia! ¡Por Dios!
- El nivel mundialista: Ver el bajo nivel general de Cabo Verde me dio una mezcla de risa nerviosa y amargura. Ver que ellos tienen pasajes para el Mundial y nosotros lo vemos por la tele nos hace masticar vidrio.
La reflexión final: Jóvenes fogueándose, pero con un largo camino por delante
Es cierto, somos un equipo muy joven e inexperto, a veces timorato. Ver a tantos chicos siendo protagonistas y ganando confianza es lo mejor que nos puede pasar a mediano plazo, así que esa parte no me preocupa tanto. Lo que sí me quita el sueño es que nos acostumbremos a ganar sufriendo contra equipos de segundo nivel cuando tenemos talento para ser mucho más punzantes.
Córdova está encontrando petróleo, pero el camino a las eliminatorias reales va a ser mucho más empinado que este amistoso en Nueva Zelanda.
¿Ustedes qué dicen? ¿Le compramos el plan a Córdova por los resultados o este Chile horizontal nos va a pasar la cuenta contra selecciones de verdad?
Comparte esta nota con tus amigos, y sigamos analizando esta Roja junto a Betsson.sport.
