El fútbol moderno no perdona a los jugadores que se quedan estancados; evolucionas o te pasan por encima. Y si hay alguien en el medio local que entendió este mensaje a la perfección, es Gonzalo Tapia. El jugador ha experimentado una transformación física y táctica en el Sao Paulo que lo está alejando de la banda para acercarlo a la zona donde de verdad se ganan los partidos: el área chica.
Ante esta metamorfosis evidente, surge una pregunta que ya hace eco en las tribunas y en los pasillos de Juan Pinto Durán: ¿Llegó el momento de que Nico Córdova le entregue la responsabilidad del puesto de 9 titular en la nueva selección chilena?
La evolución en números: De extremo a delantero de área
Para entender este destape, hay que mirar cómo ha cambiado su influencia en el campo. Si revisamos su historial reciente, ha participado en 9 encuentros (arrancando de titular en 6 de ellos), sumando 446 minutos de rodaje con un promedio de 50 minutos por partido. Pero lo interesante no es cuánto juega, sino dónde juega.
Su mapa de calor refleja perfectamente esta mutación táctica: aunque conserva su huella en el sector derecho, sus zonas de mayor influencia se han desplazado hacia el centro del ataque y el borde del área. Ya no es el típico puntero que vive pegado a la línea de cal para tirar el centro. De hecho, los datos confirman este cambio de rol: no registra asistencias, tiene apenas 14.1 toques por partido y su promedio de centros precisos es bajísimo (0.2 por juego, con un 29% de acierto). Su mente ya no está en habilitar; está en finalizar.
El instinto goleador en desarrollo
Esta reconversión lo ha llevado a pisar zona de fuego con una potencia física envidiable para el medio. Actualmente registra dos goles en la temporada, y el detalle no es menor: los dos tantos fueron desde adentro del área, incluyendo uno de cabeza.
Tapia está buscando el arco constantemente, promediando 1.3 disparos totales por partido (0.6 a puerta). Tiene una frecuencia de gol de uno cada 223 minutos. Si bien su tasa de conversión es del 17% y ha fallado un par de ocasiones claras (2 grandes chances perdidas), es innegable que está generando el peligro que a la selección tanto le cuesta encontrar.
¿El "9" que busca Nico Córdova?
La Roja necesita urgencia, potencia y frescura arriba. El biotipo de Tapia, sumado a esta nueva vocación de ir al choque, ganar por arriba y buscar el arco rival, encaja perfectamente con el perfil de delantero moderno que exige el fútbol internacional. Ya no necesitamos a alguien que solo desborde; necesitamos a alguien que emboque la pelota. Y el jugador está pidiendo esa camiseta a gritos con su despliegue físico.
Señores, el debate está sobre la mesa de cara a los próximos desafíos internacionales.
¿Creen que Gonzalo Tapia tiene los pergaminos y la frialdad para ser el "9" titular de La Roja o todavía lo ven rindiendo mejor por la banda derecha?
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