El Mundial que devolvió el reinado del gol

Seis futbolistas terminaron la Copa del Mundo con seis o más tantos, una cifra sin precedentes que dejó atrás registros históricos y convirtió a 2026 en una edición excepcional.
Mbappé cierra el Mundial con dos coronas personales, la Bota de Oro y el récord de máximo anotador histórico. (Photo by /Sipa USA)

Los Mundiales suelen coronar a un gran goleador. El de 2026 hizo algo mucho más difícil: reunió a toda una generación de artilleros en un mismo escenario. La Bota de Oro quedó en manos de Kylian Mbappé con diez tantos, pero detrás suyo aparecieron Lionel Messi con ocho; Jude Bellingham y Erling Haaland con siete; y Harry Kane y Ousmane Dembélé con seis. Seis futbolistas cruzaron una barrera que históricamente parecía reservada para muy pocos.

La dimensión de este dato se entiende mejor cuando se mira el pasado. Solo dos Copas del Mundo habían ofrecido una producción ofensiva semejante. En Suiza 1954, cuatro jugadores llegaron al menos a seis goles. Cuatro años después, en Suecia 1958, tres lo consiguieron, impulsados por la inolvidable marca de Just Fontaine. Desde entonces, ninguna edición volvió a reunir semejante cantidad de goleadores en la cima. Hasta ahora.

El Mundial de 2026 recuperó una imagen que parecía perdida: la de varios delanteros peleando, partido a partido, por escribir su nombre entre los máximos artilleros. No hubo un dominio absoluto de un solo futbolista, sino una carrera constante entre figuras de distintas selecciones que sostuvieron su eficacia hasta las últimas jornadas.

Como si el arco hubiera estado unos centímetros más cerca para los mejores delanteros del planeta, el torneo encontró en los goles a uno de sus grandes protagonistas. Y eso también explica por qué será recordado.

Más allá del campeón o de las actuaciones individuales, esta Copa del Mundo dejó una huella estadística difícil de repetir. Porque no solo tuvo al máximo goleador del torneo: tuvo a seis atacantes capaces de marcar seis o más goles y de convertir este Mundial en una edición para la historia.