Sin compromisos internacionales en el calendario, Gustavo Quinteros aprovechó la Serie Río de la Plata como espacio de pruebas para empezar a marcar el rumbo de su Independiente versión local. La hoja de ruta es clara: rearmar el plantel. En ese contexto, el DT dispuso dos equipos totalmente distintos en cada tiempo ante Alianza Lima y metió ocho cambios de un tiempo al otro.
En el arranque del primer tiempo, el conjunto peruano logró incomodar. También sacó ventaja rápido en el inicio de la segunda parte. Un error defensivo de Zavala, que había ingresado minutos antes, le permitió a Alan Cantero, ex Godoy Cruz, abrir el marcador para los de Guede. Pero la respuesta del Rojo fue inmediata y contundente. Con un Matías Abaldo encendido, Independiente dio vuelta el partido en una ráfaga de cuatro minutos. Un tiro libre perfecto y una gran acción individual que terminó en asistencia fueron suficientes para reflejar en el resultado lo que ya se veía en la cancha.
Más allá del marcador, el cuerpo técnico se llevó varias señales positivas. Se destacó la frescura de los juveniles sub-20 Luciano Barros Ayala, Josías Palais y Mateo Pérez, además del buen ingreso de Millán, que aprovechó su chance. También se apunta a que nombres como Mazzantti y Pussetto lleguen con ritmo y plenitud física al inicio del torneo.
Así, Independiente empieza a transitar el 2026 con la presión de siempre: cortar una continuidad adversa de 24 años sin títulos locales. Por ahora, el único refuerzo confirmado es Ignacio Malcorra. A los 38 años, el ex Rosario Central llega libre para aportar experiencia y jerarquía en una temporada que promete.
