Inter de Milán venció 2-1 a Torino este miércoles en San Siro por los cuartos de final de la Copa Italia y selló su clasificación a las semifinales, instancia que no alcanzaba desde la temporada 2022-2023, cuando terminó levantando el trofeo tras superar a Fiorentina. El cruce tuvo intensidad desde el arranque y dejó pasajes de dominio, reacción y tensión hasta el cierre.
Una vez iniciaron las acciones, el local tomó la iniciativa del encuentro, se adueñó de la posesión y empujó a su rival contra su propio campo, marcando territorio con circulación y presión alta para imponer condiciones desde temprano.
La primera ocasión clara llegó en el minuto 20, cuando Carlos Augusto sacó un potente disparo que se estrelló en el palo, una acción que hizo vibrar a todo el estadio y confirmó la superioridad del conjunto milanés en ese tramo del partido.
Con el correr de los minutos, el dueño de casa empezó a encontrar más espacios, movió mejor el balón y aceleró la circulación para ganar profundidad en ataque, ante un adversario que sufría para sostener el ritmo.
La apertura del marcador se dio en el minuto 35, cuando Ange-Yoan Bonny conectó de cabeza tras un gran centro y envió el balón al fondo de la red, desatando la celebración en las tribunas del mítico recinto deportivo.
En el tramo final del primer tiempo, el plantel dirigido por Cristian Chivu controló el ritmo del juego con posesión y presión alta, mientras el visitante intentó resistir y salir rápido cada vez que lograba recuperar la pelota.
Apenas iniciado el complemento, en el minuto 47, el cuadro nerazzurro amplió la diferencia cuando Andy Diouf apareció en el área para definir con potencia y marcar el segundo tanto, golpeando en un momento clave del partido.
La reacción no tardó en llegar, debido a que a los 53 minutos el conjunto granate generó una llegada clara con un disparo directo al arco que el arquero Jossep Martínez controló con seguridad, un aviso de lo que vendría poco después.
El descuento llegó en el minuto 57, luego de varios minutos de mayor insistencia visitante. Kulenović apareció en el área y conectó de cabeza con precisión para vencer al guardameta y encender la ilusión de Il Toro
De ahí en adelante, el encuentro se transformó en un verdadero ida y vuelta, con ambos equipos buscando atacar y aprovechando los espacios que se abrían en defensa, lo que elevó la tensión en el estadio.
En el último tramo, el equipo milanés ya no generó llegadas claras en ataque y permitió que su rival encontrara espacios, aunque sin la claridad suficiente para igualar el marcador.
