La eliminación por penales ante Paraguay en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 fue demasiado. Julian Nagelsmann dejó el cargo como técnico de la selección de Alemania y, ante esta situación, la Federación Alemana no tardó en mover sus fichas para contratar a Jürgen Klopp como nuevo entrenador.
El ex Liverpool, que desde principios de 2025 trabajaba como jefe del departamento de fútbol global, ahora asumirá el desafío más importante de su carrera. Como parte del acuerdo, firmó contrato hasta 2030 con el objetivo de liderar todo el proceso rumbo al Mundial de España, Marruecos y Portugal.

El alemán dejó una de las frases más fuertes de su presentación. Lejos del discurso protocolar, marcó la cancha antes de su debut, previsto para el 24 de septiembre frente a Países Bajos por la Nations League.
"Acepto este cargo aunque vi cómo trataron a Nagelsmann y a Tuchel. Si creen que soy un desastre, díganmelo en la cara y me voy inmediatamente, sin pedir un solo euro de indemnización. Pero si van contra mi familia, también me iré. No hago esto por mí, lo hago por ustedes".
Klopp también pidió paciencia para reconstruir a una selección que atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
"Tenemos que ser honestos. ¿Hoy somos tan buenos como Francia? No. Pero eso no significa que no podamos ganarles"

La Federación Alemana le dio plenos poderes para encarar la renovación. Klopp llegará acompañado por su grupo de máxima confianza: Peter Krawietz, Pepijn Lijnders y Sven Bender. Además, se confirmó que Per Mertesacker será el director general de fútbol a partir de 2027.
En cuanto a la idea de juego, el nuevo DT ya dejó en claro por dónde irá el camino: línea de cuatro, presión alta tras pérdida y extremos abiertos para atacar por las bandas. El desafío será devolverle protagonismo a una Alemania que busca salir de una crisis profunda y volver a pelear por los títulos.
