Han sido tres temporadas con final amargo en Matute. Tras obtener un bicampeonato que se disfrutó muchísimo, Alianza Lima no ha podido volver a levantar un trofeo desde que ganó el Apertura del 2023 y en los dos últimos años, ni siquiera se pudo meter de manera directa en la fase de grupos de la Copa Libertadores de América. Esto obliga a toda la plana del cuadro blanquiazul; dirigentes, comando técnico y jugadores a poner las barbas en remojo y comprometerse a que el 2026 sea un punto de quiebre, a que signifique la vuelta a su origen: La Victoria.
Es por eso que el plantel, que prácticamente está cerrado con mucha anticipación con relación a los años anteriores, ha iniciado sus trabajos de pretemporada en La Videna enfocado en dos objetivos: El primero, avanzar, como se hizo en el 2025, desde la Fase 1 hasta la zona de Grupos de la Libertadores y el segundo, ir en búsqueda de un título que es esquivo desde el 2022.
Guillermo Vizcarra, Fernando Gaibor, Alan Cantero, Eryc Castillo, Federico Girotti y Mateo Antoni, defensor central uruguayo de 22 años que hoy arribó a Lima y se incorporará a los trabajos con sus nuevos compañeros, son los seis extranjeros que defenderán las sedas del club en el año que recién comienza.
Además, como ya es sabido se había anunciado los fichajes de Luis Ramos, Jairo Vélez, el arquero Alejandro Duarte y una de las revelaciones del torneo pasado, D’ Alessandro Montenegro quien juega de lateral derecho.
Todos ellos junto a futbolistas ya de la casa como Renzo Garcés, Carlos Zambrano, Miguel Trauco, Jesús Castillo, Piero Cari, Sergio Peña, Kevin Quevedo, Paolo Guerrero e incorporaciones que se dieron a mediados del 2025 tales como Burlamaqui, Aquino, Gentile y Estrada serán los encargados de transformar esa ilusión, esperanza e intranquilidad que hoy siente el hincha aliancista por falta de resultados, en alegría y disfrute al cierre de campaña si se consigue el objetivo.
Plantel de calidad, tiene. Quizás el mejor o de los mejores del medio. Está en Pablo Guede y su equipo de trabajo, gestionar ese grupo humano de la mejor manera y convertirlo en un equipo que consiga los resultados y agrade a su público. Misión tan complicada como hermosa para un entrenador que busca pasar a la historia en su primera incursión en nuestro balompié.
