Desde que llegó al club en 2024, parece repetitivo decir que atraviesa la mejor temporada de su carrera. Pero lo de Renzo Garcés este año en Alianza Lima, además del rendimiento individual, va acompañado por números y resultados colectivos.
El defensor central se ha convertido en la muralla de los íntimos en la zona posterior. Ha sido capaz de anular a cuánto delantero importante enfrentó, sin importar la condición o geografía del partido. Como ayer, cuando a los de La Victoria les tocaba la salida más complicada del año en Cusco ante Cienciano y Renzo debía enfrentar a Carlos Garcés, el goleador del torneo. No fue inconveniente para que el #6 de los blanquiazules terminara luciéndose y siendo imparable en su zona. El delantero cusqueño no solo no marcó, prácticamente no inquietó a la zaga íntima y, en la única que tuvo, no pudo cabecear con comodidad por intervención del “Charapa”.
Renzo estuvo sólido en los cruces, impecable en el juego aéreo y claro en salida. Fue uno de los futbolistas más resaltantes en un partido en el que la mayoría de sus compañeros anduvo en buen nivel. Alianza consiguió tres puntos de oro en la Ciudad Imperial y Garcés, una vez más, se erigió como la figura del duelo.
Ha potenciado el colectivo en defensa. Alianza tiene la valla menos batida del año y, por si fuera poco, en lo que va del torneo, el defensor ha aportado cuatro goles, todos en triunfos fundamentales para que su equipo esté donde está: primero a falta de dos jornadas y con la posibilidad de quedarse con el Apertura si empata como local ante Chankas CYC en la próxima fecha.
