Sporting Cristal entendió rápido que el Torneo Clausura no admite margen de error. Después de un Apertura muy por debajo de su historia, en el que terminó duodécimo con apenas 19 puntos, a 21 del campeón Alianza Lima, la dirigencia decidió mover el mercado con incorporaciones que buscan cambiarle el rostro al equipo.
Para comenzar, se nombró a Roberto Mosquera como nuevo entrenador. El técnico que en dos oportunidades sacó campeón al cuadro de El Rímac vuelve a casa a vivir su tercera etapa en el club y sueña con que sea también su tercera corona con el equipo de toda su vida.
En cuanto al plantel, el primer refuerzo fue Hernán Barcos. El delantero argentino dejó FC Cajamarca para asumir un nuevo desafío en La Florida. A sus 42 años sigue ofreciendo algo que pocos delanteros tienen: experiencia, liderazgo y una capacidad intacta para jugar de espaldas al arco, asociarse y aparecer en los momentos importantes.
A él se sumó Juan Manuel Cuesta, atacante colombiano de 23 años que puede desempeñarse como extremo o segundo delantero. Llega procedente del fútbol colombiano con la misión de aportar velocidad, desequilibrio y mayor profundidad en los últimos metros, una de las principales carencias que mostró Cristal durante el Apertura.
El último en incorporarse fue Michael Hoyos. El atacante argentino nacionalizado ecuatoriano fue presentado este martes tras su paso por Independiente del Valle. Puede jugar como extremo por ambos perfiles o detrás del centrodelantero, destacando por su movilidad, remate de media distancia y capacidad para generar juego.
Los nombres, por sí solos, no garantizan resultados, pero sí responden a necesidades claras. Cristal buscó experiencia en Barcos, explosión en Cuesta y creatividad en Hoyos. Ahora la responsabilidad será transformar esas virtudes en puntos. Porque el Clausura no espera a nadie y, para los celestes, este mercado representa la oportunidad de volver a encontrar el rumbo antes de que el tren vuelva a pasar.
