Cuando comenzó el año, las esperanzas de gol en Alianza Lima estaban puestas básicamente en los tres delanteros de su plantilla: Paolo Guerrero, Federico Girotti y Luis Ramos. Ahora, al haber culminado su quinto partido, el equipo blanquiazul marcó seis tantos. Dos fueron de Paolo -que hoy no jugó- vía penal, uno de Cantero y tres de Renzo Garcés. El defensor central, a quien seguramente nadie tenía como un aporte en el área rival, se ha convertido en el goleador de Alianza en la temporada aportando la mitad de la producción íntima en las primeras jornadas.
Ya son dos partidos seguidos que el equipo de Pablo Guede saca adelante gracias a un tanto de Garcés, en ambos casos también fue a través de la misma fórmula; balón detenido y la aparición, ya sea de manera directa o tras un pivoteo, del defensa central para anotar. Y por si fuera poco, no solo se repite la forma; también el festejo. Manos alzadas al cielo y la afirmación de que el mérito no es suyo, sino obra divina.
Seguramente la gracia divina está presente pero también y sobre todo, el trabajo en la táctica fija que ha realizado el técnico y que le permite a Alianza celebrar por segunda semana consecutiva y ubicarse en lo más alto de la tabla con trece puntos. Como se mencionó antes, el cuadro íntimo ha marcado seis goles en cinco partidos. Dos fueron de penal, uno de tiro libre, uno solo de jugada con balón en movimiento y los últimos dos de táctica fija a través de un córner.
La acción del gol de Garcés esta tarde en Cajamarca debe haber sido la única alternativa clara de gol que generó Alianza en la tarde. Por ahora, gracias a su central y capitán -ante la ausencia de Guerrero- le alcanza para celebrar y mirar al resto de equipos desde arriba. ¿Con este juego podrá el equipo blanquiazul sostener el Apertura? Es la gran pregunta que el hincha se formula.
