Sporting Cristal goleó 5-0 a Los Chankas y encontró un respiro, pero la victoria no alcanza para esconder un problema que se repite durante toda la temporada: Cuando sale de casa, el equipo celeste se cae con demasiada frecuencia.
Los números son contundentes. Cristal disputó 13 partidos como visitante entre el Apertura y el Clausura y apenas consiguió seis puntos de 39 posibles. Ganó solo uno, ante Juan Pablo II, empató tres y perdió nueve. Es actualmente el peor visitante de la Liga 1 en el año. El dato explica buena parte de su distancia con los primeros lugares.
La situación contrasta con la historia reciente de un club acostumbrado a pelear por títulos. Entre 2012 y 2020, Cristal fue campeón cinco veces: 2012, 2014, 2016, 2018 y 2020. Cinco coronas en nueve años. Hoy, en cambio, el objetivo empieza a reducirse y una clasificación internacional aparece como una posibilidad mucho más cercana que la pelea por el campeonato.
Y el contexto tampoco ayuda. La agresión sufrida por Julio César Uribe, director general de fútbol, a las afueras del Alberto Gallardo, terminó de mostrar la tensión que rodea a la institución. La Fiscalía ya abrió una investigación por el caso.
El 5-0 ante Chankas fue un buen resultado y puede servir para recuperar confianza. Pero Cristal necesita algo más: trasladar esa reacción fuera de casa. Mientras no encuentre respuestas como visitante, seguirá jugando el campeonato con una desventaja demasiado grande. El próximo reto será cambiar esa tendencia y demostrar que también puede competir fuera de Lima, donde ha dejado demasiados puntos.
