Terremoto en Colombia: así quedaron los principales estadios del fútbol profesional

El sismo de magnitud 7,4 obligó a suspender partidos y activar revisiones técnicas en escenarios de Cali, Pereira y Manizales.
Crédito: AP Photo/Ivan Valencia/TT.
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El sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, obligó a suspender temporalmente parte de la actividad deportiva en Colombia y puso bajo revisión la infraestructura de varios escenarios del fútbol profesional.

Cali, Pereira y Manizales están entre las ciudades donde se concentran las inspecciones. La prioridad es determinar si los estadios pueden recibir nuevamente público y bajo qué condiciones.

El Estadio Olímpico Pascual Guerrero, casa del América de Cali, presentó afectaciones visibles tras el movimiento telúrico. Se reportaron desprendimientos en la fachada de la tribuna occidental, grietas y daños en ventanales. Por esta razón, las autoridades ordenaron un cierre preventivo mientras avanzan los peritajes estructurales.

CRÉDITO: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA / AFP / TT.

El estadio del Deportivo Pereira también quedó bajo revisión. Se reportaron fisuras en sectores de acceso, graderías superiores y estructuras perimetrales. Los organismos de gestión del riesgo mantienen restringido su uso hasta conocer los resultados de las evaluaciones técnicas.

En Manizales, el Estadio Palogrande no presentó colapsos en su estructura principal, aunque se revisan juntas de dilatación y algunos elementos ornamentales que pudieron resultar afectados por la intensidad del movimiento. El escenario fue incluido entre las instalaciones prioritarias para las inspecciones.

Fútbol suspendido y partidos reprogramados

Ante la emergencia, la Dimayor decidió suspender temporalmente la jornada del fútbol colombiano y establecer una nueva programación, mientras que los compromisos internacionales también quedaron sujetos a modificaciones.

Eso sí, mientras permanecen cerrados para la actividad deportiva, algunos escenarios fueron incorporados a la respuesta humanitaria. El principal ejemplo es el estadio El Campín de Bogotá, convertido en un punto masivo de acopio mediante la iniciativa “No me preocupo. Me ocupo.” 

Se están recibiendo alimentos no perecederos, agua, cobijas, colchonetas y artículos de aseo destinados a las zonas afectadas de Chocó, Risaralda y Valle del Cauca.