La sequía terminó. La revancha tuvo dueño. Y en una noche cargada de tensión, dramatismo y emociones en el Estadio Olímpico Universitario, Cruz Azul conquistó el Clausura 2026 tras derrotar 2-1 a Pumas UNAM y levantar la tan esperada décima estrella.
El equipo dirigido por Joel Huiqui rompió cinco años sin títulos y dejó atrás los fantasmas que durante años persiguieron a la institución. Del otro lado, los universitarios de Efraín Juárez vieron escapar la oportunidad de acabar con una sequía de 15 años ante su gente.
Desde el arranque, Cruz Azul salió decidido a imponer condiciones. Apenas al minuto 9, un disparo lejano de Agustín Palavecino obligó a una espectacular intervención de Keylor Navas, quien volvió a convertirse en figura para mantener con vida a Pumas en los primeros minutos. La Máquina presionaba, robaba rápido y no dejaba respirar a los auriazules.
Sin embargo, cuando más sufrían los universitarios apareció el golpe felino. Al minuto 30, tras una serie de rebotes dentro del área, Robert Morales encontró el balón y definió cruzado para encender el Olímpico con el 1-0.
El partido nunca perdió intensidad. Cruz Azul siguió insistiendo y encontró recompensa al 54’, cuando un balón de Rodolfo Rotondi terminó en una jugada accidentada que Rubén Duarte desvió a su propia portería para el empate cementero.
La tensión fue creciendo hasta explotar en el cierre. Al 92’, Uriel Antuna fue expulsado tras revisión en el VAR, pero apenas un minuto después apareció el héroe inesperado. Rotondi tomó un rebote dentro del área, giró y definió para marcar el 2-1 definitivo que silenció Ciudad Universitaria y desató la locura celeste.
Con el silbatazo final, llegaron las lágrimas, los abrazos y la liberación. Cruz Azul volvió a tocar la gloria y enterró, por fin, la palabra “cruzazuleada”.
