Tras casi tres meses alejado de las canchas, Gilberto Mora volvió a sentirse futbolista. Su regreso no fue en cualquier partido: entró en el segundo tiempo del duelo entre Club Tijuana y FC Juárez por la jornada 14 de la Liga MX, marcando así el final de una etapa complicada, marcada por la lesión.
El joven mediocampista no veía acción desde enero, cuando salió lastimado frente al Atlético de San Luis. El diagnóstico —pubalgia— lo obligó a detenerse justo cuando atravesaba un momento de crecimiento importante. Para un jugador de apenas 17 años, la pausa no solo fue física, sino también mental.
Su ingreso, al minuto 63 ante los Bravos, dejó sensaciones positivas. Más allá del resultado, lo importante fue verlo suelto, sin molestias y recuperando confianza. Al finalizar el encuentro, Mora no ocultó su emoción: expresó sentirse feliz, agradecido y, sobre todo, tranquilo al no haber resentido la lesión.
Pero el regreso no solo significa sumar minutos en el torneo. En el horizonte aparece un objetivo mayor: ganarse un lugar en la lista final de Javier Aguirre con la Selección Mexicana para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Aunque todavía no ha tenido contacto con el técnico, Mora tiene claro el camino: trabajar, competir y demostrar en cada entrenamiento que está listo para el reto.
Su historia apenas empieza, pero este regreso ya es una pequeña victoria. Ahora, el siguiente paso será recuperar ritmo y confirmar por qué es considerado una de las grandes promesas del fútbol mexicano.
