Señores, tenemos que conversar seriamente y dejar de normalizar la locura que está haciendo Fernando Zampedri. Lo del "Toro" en este arranque de año ya no es sólo ser un jugador vital para la Católica; derechamente, su cuota goleadora es un escándalo que rompe cualquier lógica del fútbol nacional, y por qué no, también mundial.
Revisemos los números: en apenas siete partidos disputados en lo que va del año, incluyendo los duelos por la Supercopa, el capitán cruzado ya se matriculó con diez goles y dos asistencias. Pero, ¿cómo se explica esta explosión tan brutal? Ya llegó a la mitad de la cuota goleadora con la que se consagró campeón de goleo la temporada pasada.
La respuesta principal no está solo en su talento, que es indiscutible, sino también en la pizarra de Daniel Garnero. El técnico entendió a la perfección que a Zampedri no hay que mandarlo a corretear ni a desgastarse lejos de su hábitat. El modelo de juego de esta nueva Católica lo ubica de forma estratégica: lo guarda pacientemente durante los 90 minutos fijado entre los centrales rivales. De esta forma, reserva todo el estanque de oxígeno y energía para lo que realmente importa: tener la lucidez para liquidar al arquero en el mano a mano, escanear en todo momento a los defensores para un centro a su cabeza, y arrastrar las marcas para abrirle avenidas enteras a sus acompañantes en ataque.
La dependencia de la Franja hacia su goleador y capitán es total: el chileno argentino es dueño del 72.7% de los goles del equipo si contamos sólo la Liga de Primera.
Y aquí es donde la matemática nos vuela la cabeza. Si Fernando Zampedri sostiene su promedio actual de 1.42 tantos por encuentro (sumando la Supercopa), la proyección es monumental. De no mediar lesiones, ni suspensiones de último minuto y omitiendo las clásicas rotaciones por el calendario, Zampedri proyecta terminar el torneo con la absurda cifra de 43 goles. ¡Algo surrealista!
Hoy, en los pasillos de San Carlos, también tiene como objetivo poder derribar un mito que parecía intocable: el récord absoluto de goleo en un solo Campeonato Nacional, que le pertenece a Luis Hernán Álvarez desde 1963 vistiendo la camiseta de Colo Colo, con 37 gritos sagrados.
Estamos ante un jugador que está reescribiendo los libros dorados del fútbol chileno frente a nuestras propias narices.
¿Creen que el físico le dé al "Toro" para sostener este ritmo y borrar el récord del 63? ¿Logrará hacer historia y convertirse en el récord absoluto de goleadores en una edición del fútbol chileno?
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