Sobre el papel, el mercado de Universidad de Chile fue un 10/10. Pero el fútbol no se juega en papel, y la pretemporada ha dejado entrever una realidad incómoda: tener a los mejores nombres no garantiza tener el mejor funcionamiento. El equipo de "Paqui" Meneghini inicia el 2026 con la chapa de candidato, sí, pero también con una alerta táctica y física que podría pasarles la cuenta si no se ajusta rápido.
Aquí el balance sin anestesia del verano azul: Resultados, Pizarra y Mercado.
¿Un gigante con pies de barro?
La pretemporada dejó una conclusión inquietante: la U es un equipo partido.
- El Desajuste: En los amistosos, se vio un equipo con un poder de fuego brutal cuando tiene la pelota, pero que sufre horrores en el retroceso. La desconexión entre la línea ofensiva de lujo y el bloque defensivo generó espacios que equipos rápidos (como se vio en la Noche Crema) aprovecharon con facilidad.
- La Duda: La sensación ambiente es que si a la U no le sale el gol rápido, el equipo se desordena y queda expuesto. La jerarquía individual salva partidos, pero el funcionamiento colectivo aún está en "versión beta".
El dilema de la intensidad vs. la edad
Aquí radica la mayor preocupación. El estilo de Meneghini exige presión alta, intensidad y transiciones rápidas. ¿Tiene el plantel las piernas para eso?
- El "Factor Kilometraje": La calidad de Marcelo Díaz y Charles Aránguiz es indiscutible, pero pedirles que sostengan el ritmo vertiginoso que quiere el DT durante 90 minutos es arriesgado. En la pretemporada, se les vio llegar tarde a algunas coberturas cuando el rival contragolpeaba con velocidad.
- Sobrepoblación de Egos: Tácticamente, meter a Vargas y Lucero (y a veces Rivero) obliga a modificar el dibujo. Al jugar con tanta gente arriba, el medio queda despoblado numéricamente, o con delanteros jugando en la zona, para entrar en el esquema. Si los delanteros no se sacrifican en la marca, la U defenderá con dos menos.
¿Se fue el alma del equipo?
Sí, llegaron goleadores, pero la salida de Leandro Fernández dejó una herida que no cierra.
- Lo que se perdió: Fernández era el caos, la rebeldía, el que inventaba algo de la nada. Vargas y Lucero son finalizadores, dependen de que les llegue la pelota. La preocupación es quién generará ese desequilibrio individual en el uno contra uno si el sistema se traba.
- La Defensa: Mientras todos miran el ataque, la defensa sigue siendo prácticamente la misma. No hubo una inyección de jerarquía atrás equivalente a la de arriba. Si el medio no filtra, la última línea quedará muy expuesta.
Una moneda al aire
La U es una apuesta de alto riesgo.
- El Escenario Peligroso: Tienen todo para golear, pero también tienen todo para sufrir contra equipos dinámicos y físicos (como Coquimbo o la Católica).
- La Predicción: Si Meneghini no logra convencer a sus estrellas de correr y sacrificarse, la U podría ser un equipo "largo" y vulnerable. Podrían ganar partidos por 4-3, pero difícilmente serán un equipo sólido defensivamente. El riesgo de que el proyecto se convierta en una colección de individualidades sin conexión es real.
Veredicto: Candidato por nombres, pero incógnita por funcionamiento. La presión podría jugarles en contra si los resultados no son inmediatos y convincentes.
