Señores, la paciencia del hincha azul se agotó. Lo que vimos anoche en el pasto del Estadio Nacional fue la confirmación de que la Universidad de Chile está metida en un pantano del que no sabe cómo salir. El Romántico Viajero no pasó del 1-1 frente a la Universidad de Concepción, dejando escapar puntos vitales de local y con su gente en las tribunas.
El equipo de Francisco Meneghini simplemente no convence. Juega sin chispa, es un conjunto predecible, que carece de profundidad y que, para colmo, muestra muchas fragilidades defensivas. El bloque posterior dejó numerosas dudas y quedó totalmente expuesto a los 38 minutos, cuando Daniel Barrea, tras un brillante pase entre líneas de Facundo Mater y un sombrerito de Fuentealba, no perdonó y castigó a la U para abrir la cuenta a favor del Campanil.
Y seamos justos, el resultado hasta terminó siendo generoso con los azules. Los dirigidos por Facundo Gareca hicieron un partido muy inteligente y estuvieron a milímetros de llevarse el triunfo a Concepción en los minutos finales. Primero con un gol que les anuló el banderín por un offside milimétrico, y luego con una tapada monumental de Gabriel Castellón, que terminó vistiéndose de héroe para rescatar al menos un punto que por momentos parecía perdido.
Si hay que buscar un salvavidas o un pequeño consuelo en medio de este mar de dudas, es el retorno al gol de Eduardo Vargas. A "Turboman" se le vio fino de cara a la portería y a los 55 minutos logró clavar el empate, rompiendo una sequía de cinco partidos y poco más de un mes sin abrazos. Su despliegue y el golazo le valieron ser elegido como el mejor jugador del encuentro. Pero seamos crudos: el chispazo de un solo jugador no te sostiene una campaña.
Los fríos números son el reflejo del pobre funcionamiento: la U de “Paqui” apenas suma una victoria (aquel recordado Superclásico), cuatro empates y una derrota. Un balance discreto de siete puntos que los tiene estancados en la duodécima posición, mirando de lejos a los líderes, que ya les sacaron cinco puntos de ventaja.
En el CDA el sonido de cornetas es ensordecedor, y la salida de "Paqui" Meneghini es derechamente inminente. Es más, el periodista Juan Cristóbal Guarello ya soltó la bomba y avisó que en Azul Azul no perdieron el tiempo y tendrían al sucesor listo y empaquetado.
¿El elegido? Esteban González. El técnico que firmó una gran campaña y llevó al título a Coquimbo Unido el año pasado. Hoy por hoy, González no lo está pasando nada bien ni encuentra el rumbo dirigiendo al Querétaro en la siempre exigente Liga MX, por lo que hacer las maletas y regresar a Chile para intentar apagar este tremendo incendio azul podría resultarle una oportunidad ideal.
Con el certificado de defunción de la era Meneghini prácticamente firmado sobre la mesa, la pregunta es para ustedes: ¿Les convence el nombre de González para agarrar este verdadero fierro caliente, o sienten que la U necesita urgente otro perfil de entrenador?
Señores, la mesa de análisis está servida. Compartan esta columna con sus amigos azules y armemos el debate con todo en Betsson.sport.
