¡Vergüenza Nacional! El "Castigo de Juguete" a la U y el descaro de Azul Azul: ¿Quién le devuelve la plata al hincha?

Tras los graves incidentes en el debut contra Audax Italiano, el Tribunal de Disciplina de la ANFP decidió actuar con una mano tan blanda que parece caricia.
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Lo que debía ser una sanción ejemplificadora se transformó en una broma de mal gusto. Tras los graves incidentes en el debut contra Audax Italiano —donde vimos fuego en las galerías, enfrentamientos y un Estadio Nacional en riesgo—, el Tribunal de Disciplina de la ANFP decidió actuar con una mano tan blanda que parece caricia.

La Universidad de Chile "la sacó barata", pero el verdadero castigo no se lo llevó la barra brava, sino el hincha honesto que paga su abono y que hoy recibe un portazo en la cara de su propia dirigencia.

¿Justicia o Impunidad? Un castigo que da risa

Se esperaba una sanción histórica. Se habló de perder la localía por meses, de jugar sin público todo el semestre o de clausurar el Nacional. ¿La realidad? Apenas unos partidos sin público.

Para la gravedad de los hechos (fuego intencional en un recinto remodelado), la sanción es un "tirón de orejas". El mensaje es peligroso: puedes incendiar tu casa y solo te mandarán a dormir temprano un par de veces.

A otros clubes de provincia, por incidentes menores (una botella, un escupo), se les ha castigado con el doble de severidad. ¿Pesa la camiseta o pesa el lobby en Quilín?

El "Robo" de Azul Azul: Si pagaste, perdiste

Pero lo más indignante no es la tibieza del Tribunal, sino la actitud comercial de Azul Azul. Miles de hinchas compraron su abono anual con la ilusión de ver a la U en el Nacional. Ahora, por culpa de un grupo de violentos y la inoperancia de la seguridad del club, no podrán asistir a los próximos partidos. ¿La solución de la dirigencia? "No hay reembolso".

Azul Azul se escuda en las bases y en la "fuerza mayor" para no devolver ni un peso. Es decir, el socio que pagó por adelantado para ver 15 partidos, verá 12 o 13, pero pagará por los 15.

Al final, el delincuente entra gratis o revienta la reja, y el abonado —el que sostiene al club económicamente— es el que "paga el pato". La dirigencia se lava las manos y se queda con el dinero de un servicio que no va a entregar.

El Fútbol Chileno al revés

La U vive una crisis deportiva e institucional, pero esta decisión marca un precedente nefasto. Se premia la violencia con sanciones ridículas y se castiga la fidelidad con estafas encubiertas.

Azul Azul le debe una explicación (y mucha plata) a su gente. Porque hoy, ser hincha de la U y pagar tu entrada es, lamentablemente, un mal negocio.