Boca empató con Vélez y dejó una señal positiva: el jugador que volvió a ser decisivo

El Xeneize reaccionó en el complemento, igualó ante el líder y encontró en Ascacibar a una de sus figuras.
Santiago Ascacibar
(Foto: Rodrigo Valle/Getty Images)

Boca y Vélez jugaron un partido intenso, de esos que no dieron demasiado respiro. Hubo ida y vuelta, momentos de dominio para cada lado y una constante búsqueda por jugar en campo rival. El Xeneize arrancó mejor, presionó al conjunto de Liniers y logró imponer condiciones durante los primeros minutos, con buena participación de sus juveniles Aranda y Flores.

Con el correr del partido, Vélez consiguió acomodarse y empezó a manejar los tiempos a través de sus volantes. En ese momento de dominio llegó la apertura del marcador: una falta sobre Lanzini terminó en un tiro libre que el chileno Diego Valdés convirtió en gol, aprovechando además otra respuesta floja del arquero de Boca, Álvaro Montero.

El Fortín no se quedó ahí y tuvo otras chances claras para ampliar la diferencia. Incluso, en una de las jugadas más peligrosas, Paredes tuvo que aparecer sobre la línea para evitar una nueva caída del arco xeneize.

Boca encontró la igualdad gracias a Ascacibar, que volvió a ser protagonista. El mediocampista marcó por tercer partido consecutivo y atraviesa un momento que ya permite considerarlo entre las mejores incorporaciones del equipo. La única salvedad dentro de esa discusión es Leandro Paredes, que otra vez respondió con una actuación acorde a la jerarquía que se esperaba de él.

Foto: Cuenta X @BocaJrsOficial

El cambio más importante llegó en el segundo tiempo. Boca salió decidido, se adueñó del partido y fue claramente superior a Vélez. Después de una primera mitad pareja e irregular, el Xeneize manejó prácticamente todo el complemento y generó las situaciones más claras para quedarse con la victoria.

Lo que volvió a faltarle fue peso en los últimos metros. Boca tuvo el control, pero no logró traducirlo en goles. La producción ofensiva de Merentiel y Giménez viene cayendo y el equipo necesita que Enner Valencia llegue acompañado de esa cuota de gol que hoy está faltando. También se vió una importante mejora desde lo físico.

Más allá del empate, Boca se lleva una sensación positiva por el nivel mostrado. El equipo volvió a parecerse al que se vio ante Estudiantes y ratificó las buenas señales que había dejado el miércoles pasado. Ante un rival duro como Vélez, sostuvo una actuación que permite mirar con optimismo lo que viene, especialmente con el comienzo de la serie de la Sudamericana frente a Recoleta cada vez más cerca.