Racing cumplió con lo justo en la última fecha y se metió en los playoffs del Torneo Apertura. El equipo de Gustavo Costas dejó una imagen floja, se fue silbado por su gente, pero igual le alcanzó: empató 0-0 con Huracán en un resultado que terminó cerrándole a los dos. La Academia superó a Barracas Central y sacó boleto a los octavos de final. Del otro lado, el Globo también festejó, porque el punto le alcanzó para clasificar, aunque sobre el cierre había convertido un gol que fue anulado tras la revisión del VAR.
El problema es que Racing no logra encontrar juego. Le faltan variantes, respuestas tácticas y jugadores con el peso necesario para sacar adelante momentos que hoy se le hacen cuesta arriba, pero que no hace mucho resolvía sin mayores complicaciones. Otra vez, Costas no encontró soluciones desde el banco y en la cancha se vio un equipo apagado, con rendimientos bajos y por momentos desconectado.
Racing se metió en la próxima fase con lo justo y otra vez le tocó sufrir más de la cuenta. La clasificación no solo se explicó por lo propio, sino también, por lo que pasó en otras canchas, con resultados que terminaron jugando a su favor como los de Tigre, Barracas y Sarmiento. Ahora no hay lugar para especular ni elegir rival: todo lo que venga será lejos de Avellaneda.
El equipo de Costas terminó octavo y tendrá que viajar a La Plata para enfrentar a Estudiantes. Empieza otro torneo dentro del torneo, con formato de eliminación directa y ahí Racing intentará apoyarse en una de sus virtudes más reconocidas: hacerse fuerte en los mano a mano.
