El Xeneize rescató un empate caliente 2 a 2 en un partido durísimo donde mereció mejor suerte. La bronca principal pasó por el arbitraje, que inclinó la cancha con fallos polémicos en los goles de Instituto, sumado al dolor de cabeza por la lesión de Leandro Paredes a pocos minutos de haber pisado el césped.
Más allá de los desaciertos del fondo en el juego aéreo, la etapa inicial dejó señales muy positivas en la mitad de la cancha. Con una larga tenencia de pelota y salida constante por las bandas, el equipo asfixió a un rival que hacía rato no la pasaba tan mal, destacándose el gran trabajo del chileno Williams Alarcón.

Abajo en el marcador, el conjunto de la Ribera lo empató gracias a la viveza de Valencia tras un error del arquero Ledesma. El segundo tanto llegó con una asistencia quirúrgica de Lautaro Blanco, otra vez de lo mejor, y una definición mordida de Miguel Merentiel apenas ingresó
El ciclo va encontrando variantes, aunque al juvenil Flores a veces le pesa el individualismo a pesar de ser el que siempre busca. Ahora se viene Vasco da Gama en La Bombonera, una parada brava para ganar y seguir peleando en los tres frentes.
