Racing en caída libre: un inicio que enciende alarmas

Tres derrotas al hilo, cero puntos y un funcionamiento que no aparece cuando el Apertura recién empieza. En Avellaneda ya suenan todas las alarmas.
El Matador se vengó de la eliminación del Clausura. Foto: Marcelo Carroll
El Matador se vengó de la eliminación del Clausura. Foto: Marcelo Carroll

Racing atraviesa un arranque de año que preocupa. A comienzos de febrero, el equipo ya quedó relegado en el Torneo Apertura: tres derrotas consecutivas, ningún punto sumado y un funcionamiento que no aparece. Un inicio inesperado para una Academia que venía de un 2025 competitivo.

Ante Tigre, el resultado del primer tiempo fue coherente con lo visto en cancha, aunque el desnivel llegó recién sobre el cierre a partir de una contra con una gran definición de David “Rulo” Romero. Desde el inicio, el Matador fue superior. Racing volvió a mostrar problemas en el retroceso defensivo, una falencia que quedó expuesta en la jugada del gol y que preocupó al cuerpo técnico de Gustavo Costas. A eso se le sumó la falta de control en la mitad de la cancha: perdió rebotes, no generó juego y redujo su propuesta ofensiva a buscar en largo a Maravilla Martínez.

Antes del empate de Rojas, Racing había tenido un par de oportunidades con Martirena y el propio Martínez. Sin embargo, cuando parecía acomodarse tras la igualdad, volvió a golpear Tigre, que más tarde estiró la diferencia con el tanto del Pity Martínez para sentenciar el partido.

En el análisis individual, los niveles de Sosa y Cambeses están lejos de los rendimientos mostrados en la temporada pasada, una merma que se refleja en el funcionamiento colectivo. El segundo gol de Tigre fue una síntesis de ese bajón. A este panorama se suma la salida de Almendra y la posible partida de Nardoni, que debilitan aún más la estructura del equipo.

Racing inicia el año con un juego pasivo, sin rebeldía ni explosión. Los refuerzos todavía no aportan el salto de calidad esperado y el contexto institucional, marcado por el distanciamiento entre el presidente y el entrenador, tampoco ayuda. La falta de amistosos de preparación y el estado del campo de juego del Cilindro completan un escenario que, por lo hecho en 2025, pocos imaginaban.