River Plate, en transición y con juveniles

Empató 1-1 ante Independiente Rivadavia en Mendoza, en el primer partido tras la salida de Marcelo Gallardo. Los pibes dieron la cara, pero el equipo volvió a dejar dudas y ahora espera por la llegada de Eduardo Coudet.
Montiel y su festejo pasional. Foto: Cuenta X @RiverPlate

River Plate empató 1-1 con Independiente Rivadavia en el Estadio Malvinas Argentinas, por la fecha 8 de la Zona B del Torneo Apertura 2026. Era el día después de la salida del Muñeco y el foco estaba puesto en la reacción del plantel. Pero, más que los referentes, fueron los pibes los que salieron a la cancha. Ellos bajaron un poco la bronca de los hinchas y dejaron en claro que el equipo atraviesa un recambio inevitable, transición pura. A la vez, volvió a quedar expuesto el nivel irregular de varios de los futbolistas que ya venían siendo cuestionados en el tramo final del ciclo anterior.

En el primer tiempo, Santiago Beltrán sostuvo a River con un par de atajadas claves que evitaron que la diferencia fuera mayor. Y Gonzalo Montiel, con orgullo y empuje, pasó de sufrir en defensa a aparecer en el área rival para marcar el empate, como si fuera un nueve. También dejó buenas sensaciones la conexión entre Driussi y Freitas, con un equipo que intentó ser más profundo por las bandas frente a uno de los mejores equipos del torneo.

Independiente Rivadavia tuvo sus chances, pero River también generó. Antes del 1-1, que llegó tras un muy buen centro de Subiabre para la definición de Montiel, Fausto Vera ya había avisado con un remate peligroso.

En el complemento, el interino Escudero movió el banco con los ingresos de Jaime y Castaño, y sobre el final mandó a la cancha a Colidio y Salas, dos de los más resistidos por la gente. Con los cambios, el equipo de Núñez se hizo dueño de la pelota y empujó hasta el cierre, aunque le faltó contundencia para vencer otra vez a Nicolás Bolcato y quedarse con los tres puntos. En la última, Beltrán volvió a responder y salvó el empate con una atajada decisiva.

River atraviesa días de transición, a la espera de que Eduardo Coudet asuma como entrenador en lugar de Marcelo Gallardo. El desafío para el “Chacho” no será menor: tendrá que rearmar el plantel, recuperar niveles individuales y, sobre todo, ganar rápido. Porque en River la paciencia dura poco, y la apuesta por un técnico con recorrido en el fútbol español apunta justamente a eso, a corregir el rumbo cuanto antes y dejar atrás este momento incómodo.