La aparición de Tomás Aranda resulta la mejor noticia que ha tenido Boca dentro de un inicio de 2026 en el que ha navegado contra viento y marea en busca de vencer su propia irregularidad y reacomodarse como candidato en cada competición.
El joven, nacido en Ciudadela hace 18 años, hizo su estreno con el primer equipo a fines de enero al disputar tan solo cuatro minutos durante la derrota 2-1 a manos de Estudiantes de La Plata. Desde entonces, su presencia fue in crescendo y sus actuaciones justificaron la apuesta que Claudio Úbeda hizo por él.
Al momento de remitirse a los números, estos no mienten y son capaces de demostrar la influencia de este jugador en el rendimiento del equipo. Es que, con el mediocampista ofensivo como titular, el Xeneize consiguió el 73 % de los puntos que disputó, frente al 43 % en aquellos en los que ingresó desde el banco o no jugó, tal como detalla Opta.
Luego de aquel mencionado duelo ante el Pincha, en el que apenas estuvo en cancha, Aranda salió a jugar 18 minutos en la derrota 2-1 ante Vélez en Liniers, 31 minutos en el empate sin goles contra Platense y solo 12 minutos en el 0-0 con Racing.
En los dos siguientes compromisos, en los cuales también saltó desde el banco, el juvenil disputó 16 minutos en el 2-0 sobre Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy por Copa Argentina —para su primer triunfo con la camiseta azul y oro— y 38 minutos en el 1-1 con Gimnasia de Mendoza.

Por el despliegue y la peligrosidad mostrados, el Sifón Úbeda comenzó a confiar en Aranda y lo colocó desde el arranque en los cinco partidos más recientes. Su impacto se notó ante Lanús y Boca se deleitó con un 3-0 en la Fortaleza, donde el volante jugó los 90 minutos, con dos remates y 42 pases correctos de los 50 que intentó.
Si bien inició tanto con San Lorenzo como ante Unión, en dos encuentros en los que el Xeneize mereció más, no logró desnivelar a pesar de su participación activa y su equipo terminó en ambos con empates 1-1.
En sus últimas dos apariciones, Aranda consiguió uno de los goles en el 2-0 sobre Instituto, rival contra el cual registró tres disparos y completó 50 de 54 pases de manera eficaz. Mientras que, ante Talleres (1-0 con gol de Adam Bareiro), el joven tuvo dos tiros y 39 pases precisos de sus 44 totales.
Aranda emergió con fuerza y escaló rápidamente en la consideración del técnico. Desde este martes intentará volcar lo aprendido en el debut por la CONMEBOL Libertadores frente a Universidad Católica, en San Carlos de Apoquindo, con el objetivo de ratificar su incidencia en el juego y los resultados de Boca.
