Boca y River vuelven a competir por un mismo refuerzo, como ya ocurrió con Adam Bareiro y Rodrigo Aliendro, y anteriormente con Julio Buffarini. El nombre que domina el mercado es Santiago Ascacíbar, capitán de Estudiantes de La Plata, vigente campeón del fútbol argentino.
El mediocampista despertó primero el interés de Marcelo Gallardo, que busca sumar juego y liderazgo en la mitad de la cancha. Boca se sumó en los últimos días y la negociación ganó volumen. Sin embargo, el aspecto contractual es el diferencial: Ascacíbar tiene vínculo hasta diciembre del próximo año y percibe uno de los contratos más altos del plantel.
A la puja se incorporó Santos, dispuesto a ejecutar la cláusula y presentar una oferta superadora. Tras una temporada adversa, en la que aseguró la permanencia y consiguió la clasificación a la Copa Sudamericana sobre el cierre, el equipo brasileño apunta a jerarquizarse con Juan Pablo Vojvoda como entrenador. En ese escenario, los clubes argentinos quedan condicionados: ya no se trata sólo de números, sino de convencer al jugador y sostener una negociación fina.
Mientras tanto, Ascacíbar busca aislarse del ruido del mercado. “Todavía estoy acá, me queda una final más y después voy a pensar en el futuro. La cabeza está acá hasta que termine el año; después voy a hacer una evaluación”, afirmó, con Estudiantes enfocado en el Trofeo de Campeones 2025: este sábado, Platense y Estudiantes se enfrentarán en el Estadio Único de San Nicolás por la última copa de la temporada en Primera División. Por eso, el volante no quiere mostrar distracciones antes de lo que podría ser, tal vez, su despedida.
Y no es un detalle menor: no sobran en nuestro medio futbolistas con esa combinación de solidez defensiva, aporte ofensivo y una lectura táctica que potenció en Europa, con experiencias en Stuttgart, Hertha Berlín y Cremonese.
