La novela de Universidad de Chile y el finiquito de Gustavo Álvarez tiene a todos hartos. El técnico argentino decidió poner fin a su ciclo en el Romántico Viajero, pero sin presentar su renuncia formal, lo que generó un conflicto contractual.
Álvarez, ex Huachipato, y representado por Vibra, buscó una salida amistosa por el año de contrato que aún tiene vigente, pero la concesionaria Azul Azul se ha mantenido firme y exige el pago de la cláusula de salida, que asciende a 1.2 millones de dólares.
Pese a esta postura inicial, las conversaciones telemáticas con el representante del DT han sido constantes. La dirigencia de la U, cansada de dilatar el tema, puso un plazo fatal: este viernes, coincidiendo con la reunión de directorio, se debe zanjar todo.
La Propuesta que Cierra el Caso
Según reveló el periodista Marcelo Díaz en "Todos Somos Técnicos" de TNT Sports, la U se cansó de las vueltas y está decidida a terminar con esta incertidumbre de una vez por todas.
"Esto es verídico, de aquí al viernes va a haber una propuesta. Mayo se la va a plantear a la directiva, para llegar a un acuerdo", explicó el reportero que cubre a la U.
El mismo periodista insistió: "A mí lo que me dicen es que de aquí al viernes se llega a un acuerdo, de aquí al viernes se resuelve para cerrar y terminar el contrato, para destrabar la situación".
La clave para destrabar el conflicto pasa por la fórmula de pago. Díaz reveló un detalle crucial de la última mesa de negociación: el acuerdo sería en cuotas. "Ahora, estaba la propuesta de que pague algo ahora y otra parte cuando tenga un club", deslizó la fuente. Una solución que permitiría a Álvarez irse y a la U cerrar el capítulo.
¿Creen que esta fórmula es la mejor para la U, o deberían haber exigido el pago total de la cláusula? ¿Cómo afectará esta demora en la planificación del próximo semestre? Comparte esta nota con tus amigos, y que comience el debate.
