Cuando Colo Colo pensaba que su único problema era la falta de dinero y fútbol, apareció un fantasma del pasado. En medio de la desesperación por fichar tras el pobre debut ante Limache, Blanco y Negro tiene casi cerrado a su nuevo volante: Álvaro Madrid, capitán de Everton.
Sin embargo, lo que debería ser una solución futbolística se ha transformado en la polémica del día en Macul. ¿La razón? El inminente refuerzo albo sería hincha confeso de la Universidad Católica.
El "Síndrome Esteban Pavez"
La herida en el Monumental todavía está fresca. Los hinchas albos aún recuerdan con amargura la salida de Esteban Pavez y sus declaraciones donde situó a la UC como la institución más grande del país. Ahora, la historia parece repetirse con un déjà vu incómodo.
Realizando arqueología mediatica, nos encontramos con declaraciones comprometedoras. Según el periodista Bruno Sampieri, cuando Madrid estuvo cerca de llegar a San Carlos, en 2024, reveló su fanatismo: "Álvaro Madrid es hincha de Universidad Católica”
Asi se destacaba que el jugador siempre priorizó llegar a la precordillera por una razón pasional.
Fichaje por necesidad, no por amor
Más allá de los colores, la realidad de Colo Colo es crítica y no están para elegir.
- La Operación: Everton decidió "proteger" al jugador y no lo alineó en el duelo ante Unión La Calera, una señal inequívoca de que su traspaso es inminente.
- La Urgencia: Tras el desastre táctico ante Limache, Fernando Ortiz necesita un volante que quite y entregue redondo. Madrid, con su regularidad en Viña del Mar, cumple con el perfil para tapar el agujero en el medio, sea del equipo que sea.
¿Profesionalismo o Traición?
El jugador llega a un camarín herido y a una hinchada con la paciencia colmada. Si Madrid rinde desde el primer minuto, el "archivo" quedará en el olvido. Pero si le cuesta adaptarse, el estigma de ser "Cruzado" podría pesarle el doble que a cualquier otro refuerzo.
En tiempos de crisis, Colo Colo apuesta por un capitán rival con el corazón en la vereda del frente.
