Luego de jugar un amistoso de pretemporada y ganar 3-0, siendo titular durante 45 minutos, Mía León nos recibe tras su reciente fichaje con Cruz Azul. Desde Ciudad de México, consciente de que no tiene la titularidad ganada y que el esfuerzo va de cada día y con la responsabilidad de ser la primera futbolista peruana en jugar en una de las mejores ligas del mundo, nos cuenta los detalles de uno de los capítulos más importantes del fútbol peruano.
¿Cómo te sientes al llegar a uno de los mejores mercados del mundo del fútbol femenino como es México?
Estoy bastante feliz. Estoy feliz de hacer lo que amo donde sea en el mundo, pero es especial estar en México y en Cruz Azul porque es una hinchada muy fuerte y siento el apoyo. Desde que he llegado me he sentido en casa. Siento que es una familia, todas se llevan muy bien y son muy unidas y eso crea el potencial de llevarte muy lejos.
¿Cómo describirías Cruz Azul tras este primer mes?
Lo primero para tener un buen equipo es tener un buen vestuario y aquí siento que todos se apoyan y quieren llegar a la misma meta. Aquí me han dado la certeza de que si me caigo, siempre van a estar para mí. Veo además, una unión en el campo que es increíble. Y las instalaciones son A1, mejor que en cualquier club en el que he jugado.
Vas a jugar con futbolistas muy top como Jenni Hermoso, Sandra Paños o Silvia Lloris
Una jugadora se hace mejor jugando contra las mejores. Una no se puede conformar jugando con gente que juega como tú. Quiero enfrentarme a las mejores y estar presente contra los mejores equipos porque eso me va a aportar mental y futbolísticamente. Me preparo para estar a la altura de esos momentos y batallar cada partido.
¿Qué sueñas estando en México?
Mi sueño es que abro las puertas a más peruanas. Hoy y por mucho tiempo, somos consideradas como "las malas de Sudamérica", que somos fáciles y que nos van a ganar. Pero no es así. Aunque los resultados aún vienen poco a poco, detrás hay mucho trabajo y un proceso que recién está comenzando. Vamos poco tiempo en comparación al resto y venir a México espero que le abra las puertas a muchas más. Quiero que sepan que cada día es más viable salir a jugar fuera, que una pequeña me vea y diga: "si ella pudo, yo también".
Naciste en California, Estados Unidos, pero tus padres son peruanos...
Sí. A mí cuando me preguntan de dónde soy, yo siempre digo Perú. Porque Perú me llevó a ser quien soy hoy. No fue por Estados Unidos. Todo mi recorrido profesional ha sido gracias a la selección, aunque mi acento es un poco malo (risas).
¿Qué crees que puede sumarte la Liga MX?
Mi objetivo es ganar y rendir al máximo. Estar siempre en un lugar top. Quiero ganar partidos con mi Selección y ganar con Cruz Azul porque si yo gano aquí, lo puedo transferir a Perú. Quiero ganar el Clausura, llegar a la final y llegar lejos. Quiero sobre todo, estar presente y luego llegar a mi Selección para ayudar.
Empezaste muy joven en la selección y siempre has sido constante...
Tengo 28 partidos con Perú a pesar de mi edad y hoy siento que puedo dar más mi opinión. Me he sentido presente por mucho tiempo y también he aprendido de las líderes como Sandra Arévalo, Geraldine Cisneros o Fabiola Herrera que era nuestra capitana y ahora se ha retirado. Yo siempre la he admirado mucho por su liderazgo natural, por las huellas que me ha dejado y ahora se refleja en la persona que soy. Yo no he sufrido ni la mitad de lo que han sufrido las que han llegado antes que yo pero trato de absorberlo y aprender de ellas.
¿Cuál es tu conclusión de cierre del ciclo Emily Lima?
Creo que la 'profe' ha cambiado la mentalidad en Perú. Hizo un cambio 360 en la Selección, desde lo futbolístico hasta lo mental. Ella nos enseñó que sí podemos pelear, que sí podemos triunfar. En ese lado es donde más nos aportó. Emily me dejó las ganas de ganar, esa garra de ir con todo, como equipo. Sé que a varias les dejó lo mismo y estamos muy agradecidas con ella y su comando técnico, por lo que hizo en la mayor y también en las formativas.
¿Y cómo va el proceso con el profesor Spinelli?
Súper bien. Estamos en proceso de adaptación, aprendiendo quiénes somos y cómo funcionamos. Tanto de él hacia nosotras como de nosotras hacia él. Vamos avanzando poco a poco. Hemos tenido un buen resultado ante Chile que fue un gran paso para nosotras y nos lo llevaremos siempre porque necesitábamos un triunfo. Él nos aporta confianza y garra a cada una de nosotras. Nuestra idea es que si vamos con la misma meta, podemos sacar adelante el Mundial.
Decidiste llegar a Alianza Lima, asumiendo el riesgo de jugar en Perú tras tu paso por España pero se cierra con un título nacional, ¿Cómo describes ese paso?
"El que no arriesga no gana", dice mi mamá. Alianza Lima tiene mi corazón y siempre lo tendrá. Me recibieron con los brazos abiertos y fue súper lindo aunque fue breve. Lo disfruté mucho y espero lo mejor para ellas. Estoy muy feliz del bicampeonato, lo celebré en México desde casa como una hincha más. Siempre dicen que vuelves a los lugares donde fuiste feliz, así que veremos en el futuro.
¿Qué te deja?
Me enseñó en lo personal y como jugadora. He aprendido a escuchar a futbolistas con jerarquía como Sandy Dorador, Maryory Sánchez o Rafinha Márques. Que te puedan aportar un consejo cada día es algo que llevo en el corazón. Y en lo futbolístico, me ha llenado de alegría poder jugar 'a lo peruano', tocando el balón, con 'chocolate' y con mis amigas. Me llevo solo buenos recuerdos de Alianza Lima.
Estamos en fechas sensibles de fiestas navideñas, fin de año... A tu edad te ha tocado estar lejos de tu familia en muchas oportunidades, ¿Cómo lo llevas?
He pasado muchos años sin celebrar fechas importantes en casa pero sé que mi familia está aquí conmigo y yo con ellos, aunque sea a distancia. El regalo más bonito que me dan es su apoyo y amor incondicional todos los días. Da pena pero lo veo como un día más porque sé que ellos están bien y que algún día, la pasaremos lindo todos juntos. Sé que de momento estoy aquí con un objetivo y voy a muerte con eso.
¿Cuál es ese objetivo?
Ser lo mejor que pueda.
