El mercado de pases en la Argentina arranca con una sorpresa. Se trata indudablemente de una bomba. Valentín Carboni llegará a la Academia. Una jugada astuta de Diego Milito, aprovechando su poder de influencia en Inter, para traer a préstamo a un joven de 20 años que de conseguir regularidad podría aspirar a jugar la próxima Copa del Mundo con la selección Argentina.
Los insistentes llamados del presidente de Racing, y hasta el puente que pudo abrirse con el vicepresidente del club italiano, Javier Zanetti, resultaron efectivos para convencer a Valentín de que la posibilidad de establecer su carrera es concreta.
Las últimas diferencias surgieron en la extensión del préstamo. Mientras el Inter quiso cederlo apenas 6 meses, Racing con toda lógica pretende un vínculo de al menos un año o 18 meses, y que los italianos puedan definir el destino del futbolista durante el mercado fuerte de Europa. Prevaleció finalmente la intención de Racing y el préstamo se hará por toda la temporada 2026.
La decisión de Valentín fue clave para que esta operación resulte. Inter pretendía cederlo a otros equipos de la serie A. Tanto Cagliari como Sassuolo y Parma mostraron interés en tenerlo, pero pudo la voluntad del jugador de encontrar en el fútbol argentino la plataforma para su lanzamiento.

Para el Racing de Costas (renovó su contrato hasta el término de la gestión Milito) es un salto de calidad. Desde la partida de Juan Fernando Quintero, la Academia no tuvo en esa zona de la cancha a un futbolista con el talento de Carboni. El joven es zurdo y como acostumbran actualmente los entrenadores, jugará sobre la derecha, a perfil invertido, o como enganche detrás de Maravilla Martínez. Tiene virtudes para ganar en el mano a mano con sus rivales para aproximarse al área y rematar de media distancia.
Para Carboni, Racing puede resultar la continuidad que no tuvo últimamente en el Genoa. En este equipo apenas jugó 12 partidos, sin goles, sufriendo el cambio de entrenador: la salida de Patrick Vieyra (con él tuvo más minutos), y la llegada de Daniele De Rossi no le permitieron tener rodaje.
Cuando el Inter lo cedió al Olympique de Marsella sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda que lo tuvo inactivo 8 meses. Al regresar a Inter pudo tener minutos en el Mundial de Clubes, pero el nuevo técnico Cristian Chivu decidió cederlo al Genoa.
Con apenas 18 años, Valentín Carboni formó parte de la selección Argentina que ganó la Copa América de Estados Unidos en 2024, y tiene una chance abierta de integrar la lista definitiva para la Copa del Mundo. La competencia interna con Franco Mastantuono y Nicolás Paz determinará si se queda con un lugar en la nómina definitiva de Scaloni.

Racing, tras la partida de Agustín Almendra y de Luciano Vietto, está en la búsqueda de jugadores de similares características. Hace unos días apareció la opción de Matko Miljevic, el mediocampista ofensivo de Huracán, y en silencio negocia a Carboni, una apuesta original y de verdadero salto de calidad.
Carboni encontrará en el fútbol argentino la contención que no pudo tener en el último tiempo. Más allá de ser uno de los “europibes”, el haberse criado en la Argentina con una familia de futbolistas influyeron seguramente para el regreso. Este año su padre Ezequiel dirigirá la reserva de Talleres de Córdoba y su hermano Franco tuvo una experiencia breve y frustrante en River.
Para Valentín esta oportunidad que se le presenta de jugar con la camiseta de Racing será un doble desafío. No sólo deberá demostrar que puede estar en la selección sino, sobre todo, romper con el prejuicio de ser una eterna promesa.
